1 de julio de 2013

La siega (1)


Siega en Santa Cruz del Sil, León.



En junio comenzaba una de las tareas que más identifican al trabajo del campo: la siega, ya lo dice el refrán, “en junio, la hoz al puño”.

El verano en el pueblo se identificaba con esas mañanas al sol donde hombres y mujeres pasaban horas doblados en los campos de centeno, trigo y cebada, cortando las mieses.



Segar tenía su técnica y así era como se hacía según me contaban mis padres: “Se hacían gavilleras, puñados en montoncitos desde donde estabas segando. Una vez engavillada la tierra, se cogían 3 o 4 y se hacía un manojo que se ataba con la misma paja, con lo que se llamaba la garañuela. Se ataba y se amontonaba, se ponían un montón de 15 o 20 o más manojos. Se colocaba la espiga contra la espiga, 4 manojos con 4 luego 3 encima y después 2 y luego 1. Como si fuera una cabaña, que es lo que llamábamos morena. Se hacía así para que no se estropease el grano en caso de que lloviese, la espiga quedaba protegida, para dentro.”



Esta foto y las dos anteriores recogen una reconstrucción de la siega
 que se hizo en el pueblo leonés de San Román de la Vega en el año 2011.
Tomado de la web faceira.org
 
 
 
Esta morena y las otras dos imágenes anteriores, también son de una reconstrucción
de cómo se hacía la siega.Esta se hizo en otro pueblo leonés, en Santa Cruz del Sil, en El Bierzo.
En el enlace de la página web, aquí, hay un completo reportaje fotográfico.
 
 Una vez acarreado el pan y puesto en la era, también se mantenía este sistema en las medas, para evitar daños por la lluvia.


Atando el manojo con la garañuela.
Web de Mahíde (Zamora)
En el blog “Un maragatín na ciudá”, narran así esto mismo que me contaba mi madre: La garañuela yeran 12 o 13 plantas de cereal enteras (espiga y paja), las más largas y más buenas. Si yera trigo, que tien la paja más corta y no da pa atar el manoyo, facíanse velortos o vilortos: de paja del año antes humedecia (de centeno ya mayao), torcias unas con outras pa facer una cordina.

Después facíase una morena, porque si llovía o caía piedra namás dañábase lo d'arriba.

Pa facer la morena poníanse 2 o 3 manoyos cona espiga encima el culo el siguiente, al primeiro se y-ponía unas piedras o un piorno embajo pa que no quedara la espiga no suelo y no la royeran los ratones o ruchara.

Después ponianse los outros manoyos al otro andar encima la espiga de los anteriores, y así muchas filas hasta que yera grande.

Manojo de centeno.


Ya hemos hablado de la garañuela y aquí aparece otro término, el “vilorto” por el que pregunto también a mi madre que me cuenta lo que era: “Como la planta de trigo es corta y no da su paja para agarrar el manojo, se usaban los vilortos o vencejos, que es paja de centeno del año anterior que se metía la noche anterior a remojo, para ablandar y así poder atar los manojos. También se hacía con la cebada. Desde niños nos enseñaban a hacer vencejos, que se usaban también para otras cosas, como para ir al monte a coger leña que se ataba con ellos”.
 
Imagen tomada de la web de Mahíde.


Como indica Gary Justel en la página de Uña de Quintana “cada segador llevaba de trecho tres surcos, lo que se llamaba, la sucada".
En casa así me lo explican: “Se ponía un pie en cada parte de arriba del surco y se cogía desde la derecha a la izquierda, tres surcos, que se llamaba así, la sucada. Había hombres que cogían hasta cuatro surcos, pero era un gran esfuerzo, el cuerpo sufre mucho más”.

Recordando todo este trabajo, mi madre no deja de preguntarse “cómo podríamos aguantar tanto, todo el día agachados, con calor...”.



Notas:

Garañuela: En el pueblo se le llama “garañuela” a la paja que se usa para atar un manojo. En el Diccionario de la Academia no aparece esta palabra si no “grañuela”(Del lat. granĕa, pl. n. de granĕus, de grano). Brazado de mies que el segador mantiene o deposita en tierra.
 
Mies: (Del lat. Messis). 1. f. Cereal de cuya semilla se hace el pan / 2. f. Tiempo de la siega y cosecha de granos.

Pan: El trigo. Segar el pan, recoger el pan, como sinónimo de trigo.

Vencejos: En la página del Museo de Castrocalbón se explican así lo que son "atados de pajas largas de centeno sin grano unidos por las espigas que se destinaban a atar grandes haces de otros cultivos".

2 comentarios:

Gúmaro dijo...

La verdad es que la labor que reflejan las fotos de la siega es un verdadero desastre, se nota que es una reconstrucción de como se hacía la siega. En la realidad, se dejaba el rastrojo limpio, la segada se hacía tan baja como se podía para aprovechar la paja, y por supuesto que no se dejaba ni una sola laja ni espiga en la tierra.
Saludos.
Gúmaro

IRM dijo...

Ja ja, Gumaro, como se nota el ojo experto que yo no había caído en todo eso!!!!