Mostrando entradas con la etiqueta Reyes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reyes. Mostrar todas las entradas

5 de enero de 2012

Noche de Reyes



Hoy recibimos la visita de Melchor, Gaspar y Baltasar... antes de su escapada nocturna, estarán en fastuosas carrozas o en modestos escenarios (según los sitios pero con la misma ilusión) para ver a los peques y charlar un ratito con ellos... Hoy, grandes y pequeños tendremos ese gusanillo, esa cosa, que ni la crisis puede con ella... Felices Reyes y que os traigan todo aquello que os haga felices!!!



Posdata: las nuevas tecnologías nos han permitido vivir casi en directo los Reyes en Ayoó, gracias a nuestro amigo Trice(ratops). Aquí un par de fotos que ha colgado en el grupo de Ayoó de Facebook de la celebración de este año:





5 de enero de 2010

Noche de Reyes





Noche de Reyes, de dejar los zapatos limpios, agua para los camellos, dulces para los Reyes y sus pajes... noche de nervios entre los niños hasta ver, por la mañana, qué regalos les han dejado sus majestades. Y todo eso, después de ver en carne y hueso (y pelucas, betún y maquillaje...)a Melchor, Gaspar y Baltasar.

Las imágenes son de la recepción de los Reyes Magos a los niños de Ayoó en el año 2004 y me las ha hecho llegar un amigo a través de un Power Point. No sé quién las ha hecho, pero desde aquí le agradezco que haya retratado este momento mágico para los niños del pueblo.

6 de enero de 2009

Día de Reyes

Un tren, un muñeco, un avión que vuela de verdad, un camión de la basura... estos son algunos de los regalos que los Reyes Magos hoy y el Olentzero hace unos días, le han dejado a mi hijo. Unos presentes que le han puesto la sonrisa en la cara, los ojos abiertos, los nervios en todo el cuerpo... los críos de ahora tienen más, a veces demasiado, pero la ilusión es la misma que cuando llegaba este día hace muchos años, a aquellos niños que hoy son nuestros padres y que se conformaban (las circunstancias obligaban) con bien poco:

“Nuestros regalos de Reyes no eran más que unas nueces o unas castañas cocidas que nos dejaban a los pies de los zapatos que, eso sí, habíamos dejado bien limpios en la ventana. A veces, esos regalos, los llevaban en la faltriquera los mayores, una abuela, un tío, y nos lo daban cuando se acercaba por casa para dar las buenas noches.
“De mayores, el único regalo era algo de ropa que hiciera falta, unas medias, unos calcetines, una camisa si había algo más de dinero...


Añadido:


Esta foto ilustra uno de los comentarios que Doña Felicidad hace en el precioso blog varias veces aquí citado "Recuerdos de la abuela" y precisamente cuenta, entre otras cosas, como cosían las niñas de su época sus propias muñecas. Dejó aquí un pequeño apunte, y si quereis leer el resto, en su blog lo encontrareis:

"Haciamos muñecas de trapo que era la ilusión, pues entonces no había como ahora.Yo Felicidad Martinez: aún recuerdo aquellos trapos de costura, que eran una tira estrecha y larga, de tela blanca en la cual, la maestra nos enseñaba a coser con hilo de color hacíamos bastilla , pespunte, cadeneta, punto de escapulario, pasar hilos con hilos de colores, punto de cruz"

5 de enero de 2009

Noche de Reyes

El día de Reyes los mozos iban a la casa de las autoridades, a la del alcalde, el teniente-alcalde, el médico, el cura... y ellos daban una propina. Los mozos cantaban la canción de Reyes, que nuestro amigo Javier López Pontejo nos apuntó y explicó hace un tiempo, tal y como recogimos en la web de Ayoó. Ahora, la retomo, para ponerla en este día. Espero que los mozos de Ayoó se animen y salgan a cantarla por el pueblo, como aún se ha seguido haciendo.


CANTICO DE REYES


1. Chicos mozos somos

los que aquí llegamos

licencia pedimos

los Reyes cantamos (bis).

2. Después de las buenas noches

que a todos les deseamos

con vuestro permiso

esta historia comenzamos (bis)

3. En una noche muy fría
de los más crudos invierno
s

un astrónomo de Oriente

examina el firmamento (bis)

4. Una estrella que destella

deslumbra su pensamiento

pues esta es la señal

que anuncia un nacimiento (bis)

5. El astrónomo es un Mago

que se llama Rey Gaspar

y a dar la noticia viene

a Melchor y a Baltasar (bis).

6. Los Soberanos deciden

en Asamblea Real

hacer los preparativos

y al Niño ir a adorar (bis).

7. A lo lejos por un llano

de un inmenso arenal

caminan blancos camellos

hombres con traje oriental (bis).

8. Una estrella en la noche

les guiaba desde el cielo

y en sus coronas de magos

reflejaba su destello (bis).

9. Una brisa juguetona

movía sus ricos mantos

de colores rojo y verde

de los Reyes Soberanos (bis)

10. Esclavos negros guiaban

al pie de la caravana

enterrándose en la arena

sus desgastadas sandalias (bis).

11. Caminaban los camellos

lentos y con pasos cortos

y entre sus flecos de seca

tocan cascabeles de oro (bis).

12. En fila viene el cortejo

y a la ciudad se encamina

preguntando por Herodes

para darle la noticia (bis).


13. El gran Rey asustado

sus adivinos consulta

y estos contestan diciendo

leyendo las Escrituras
(bis).

14. Es en Belén de Judá

el lugar de tal suceso

pues de aquí ha de salir

quien gobernará tu pueblo (bis).

15. Herodes dice a los Magos

con traidores sentimientos

comunicarme a la vuelta

la verdad de tales hechos (bis).

16. Al salir de la ciudad

por una puerta escoltada

se le aparece la estrella

anteriormente ocultada (bis).

17. Les conduce a Belén

y en un establo se para

indicándole el lugar

del Redentor de las Almas (bis).

18. Allí los esclavos negros

a grandes voces gritaban

abrid, abrid el portal

dejadnos libre la entrada (bis).

19. Pero los Reyes le indican

muy bajito y con voz clara

cuidado no despertar

al que nos guía y nos manda (bis).

20. Los esclavos temerosos

a sus camellos agarran

y estos con la pezuña

muy despacito llamaban (bis).

21. Al mismo tiempo la puerta

del viejo y pobre portal

se abre dejando a los Magos

al descubierto el umbral (bis).

22. Viejo y con barba blanca

y una aureola de perlas
con el callado en la mano

un anciano se presenta (bis)


23. Su vestido era azul

bordadito de estrellas

como el cielo de verano

en las noches muy serenas (bis).

24. Al verse en su presencia

los tres Magos de Oriente

al momento se inclinan

y doblan su hermosa frente (bis)


25. El anciano les sonríe

con el encanto de un niño

dejando libre la entrada

pasad buenos Reyes dijo
(bis).

26. Sobre un humilde pesebre

desnudito y tiritando

en unas míseras pajas

hay un niño reclinado (bis).

27. Una admirable mujer

de encantadora belleza

lo contempla entusiasmada

inclinando la cabeza (bis).

28. Desde otras tierras Señora

vienen tres Reyes de Oriente

llenos de amor y de fe

ante el monarca del cielo (bis).

29. El incienso de los dioses

oro y mirra le ofrecemos

a besar sus santos pies

permitidnos que lleguemos (bis).

30. Los tres Reyes se levantan

para salir del portal

pues ya habían adorado

a Dios Rey Celestial (bis).

31. A los camellos ordenan

los pajes arrodillar

para montarse los magos

y a su tierra cabalgar (bis).

32. Decididos sin temor

a sus tierras se encaminan

pero fueron advertidos

por unas voces divinas (bis).

33. Y estas voces misteriosas

de vieja o de rapaza

de la inspiración divina

de esta manera cantaba (bis).

34. Caminad Santos Reyes

por caminos desviados

que por caminos reales

Herodes envió soldados (bis).

35. Y los jóvenes de Ayoó

de veras les deseamos

que esta historia de los Reyes

haya sido de su agrado (bis).

36. Y a los tres Reyes pedimos

que vivamos muchos años

para escucharlos ustedes

nosotros para cantarlos (bis).


Esta es una canción compuesta de treinta y seis estrofas de cuatro versos cada una.
Para cantarla, se cogían dos grupos de mozos de tres o cuatro cada grupo y cantaban, un grupo las estrofas pares y otro las impares.
Al llegar al cuarto verso de cada estrofa, el que se repite, la primera vez la cantaba el grupo que le tocaba y al repetir cantaban los dos grupos a la vez.
Las estrofas 35 y 36 las cantaban los dos grupos a la vez.
Se cantaba la noche de Reyes, lógicamente, y se le cantaba: al médico, al cura, al alcalde, a los maestros y en los bares. Al finalizar el cántico, pasaban el plato para que cada cual colaborará a la fiesta que a continuación se pegaban los mozos.