Cuentan de una pareja del pueblo que no se llevaba nada bien y donde ambos tenían un carácter endemoniado... tanto es así que cuando el marido que llevaba tiempo enfermo falleció, una hija fue a avisar a la madre, que se encontraba arando en una tierra... "Madre, madre -llegó hasta donde ella la hija dando voces- madre, venga que padre ya falleció" y la esposa solo contestó "¿pero del todo?".
Verídico
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2 de octubre de 2012
15 de octubre de 2011
La novilla, el yugo y las flechas
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| Imagen tomada del blog Sociales4c |
Otra de las anécdotas de mi padre:
Estaba uno de Rosinos preparando el carro y sacó una novilla nueva a la que tenía que enseñar a llevar el carro. La acercó a los aperos y cuando la fue a uñir, la novilla reculó y escapó y así le dijo el paisano: “anda, mira, como corres al ver el yugo y eso que todavía no te he enseñado las flechas”.
Uñir: La forma ayoína (y de otros muchos lugares) de decir uncir, es decir “atar o sujetar al yugo bueyes, mulas u otras bestias”, tal y como se recoge en el Diccionario de la Academia.
La forma Uñir, también se encuentra en el Diccionario de la Rae:
(Del lat. Iungĕre). 1. tr. León, Sal., Vall., Zam., Arg. y Ur. Uncir. 2. tr. ant. Unir, juntar.
MORF. conjug. actual c. mullir.
8 de julio de 2011
Delicatessen de perro
De todas las cosas que me contó mi padre de las comedias, me quedó pendiente una anécdota relacionada, la de la cecina de perro... aquí va:
“Fui a una comedia a Pinilla y después dormí en Pobladura. Estaban veinte o treinta mozos de Felechares y Pobladura cuando llegó uno al que llamaban Felipe El perrero que decía que mataba perros y hacía cecina con ellos. Empezaron a picarse con él y terminaron diciendo que todo el mundo tenía que comer de esa cecina o tenía que pagar la botella de coñac. Y tenías que comer y masticar. Daba asco pero por no pagar, todos la comimos”.
En fin, delicatessen a lo bruto...
“Fui a una comedia a Pinilla y después dormí en Pobladura. Estaban veinte o treinta mozos de Felechares y Pobladura cuando llegó uno al que llamaban Felipe El perrero que decía que mataba perros y hacía cecina con ellos. Empezaron a picarse con él y terminaron diciendo que todo el mundo tenía que comer de esa cecina o tenía que pagar la botella de coñac. Y tenías que comer y masticar. Daba asco pero por no pagar, todos la comimos”.
En fin, delicatessen a lo bruto...
13 de mayo de 2011
La Virgen en vez del Santo
Hoy, día de la Virgen de Fátima, podría haber sido fiesta en Ayoó... si hubiera prosperado la idea de uno de los alcaldes que tuvo el pueblo.
Un hermano del señor Laurentino, entonces regidor de Ayoó, había donado la imagen de la Virgen de Fátima que hay hoy en día en el pueblo. El alcalde, durante una yera propuso cambiar la fiesta de San Mamés por la de la Virgen de Fátima, con la excusa de que no pillaba con tanto trabajo de verano. Pero la gente le dijo que nones, que de siempre se había hecho el trabajo y la fiesta y que querían que se siguiera haciendo así. Y no consiguió su propósito y eso que en aquellos años, el que mandaba, mandaba mucho.
Un hermano del señor Laurentino, entonces regidor de Ayoó, había donado la imagen de la Virgen de Fátima que hay hoy en día en el pueblo. El alcalde, durante una yera propuso cambiar la fiesta de San Mamés por la de la Virgen de Fátima, con la excusa de que no pillaba con tanto trabajo de verano. Pero la gente le dijo que nones, que de siempre se había hecho el trabajo y la fiesta y que querían que se siguiera haciendo así. Y no consiguió su propósito y eso que en aquellos años, el que mandaba, mandaba mucho.
8 de febrero de 2011
50 pesetas
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| Foto de la web El Coleccionista |
Abuelo y el Ti Zacarías encargaron un gorrifo en Santibáñez y dejaron una señal de 50 pesetas. Cuando fueron a recoger el gorrifo, al pagar, no les descontaron la señal y ellos no se dieron cuenta hasta más tarde. Volvieron, se lo dijeron al vendedor pero éste no lo quería reconocer, cosa que hizo que mi abuelo se enfadara mucho y ya sabemos cómo era Teófilo cuando se enfadaba (y cuando no, jeje): empezó a largar todos los juramentos que se le venían a la cabeza, mecaguental, mecaguen lo otro... casi hasta llegar a las manos. Resultado: vino la guardia y al final, mi abuelo se salí con la suya y cobró la señal, pero cargó con una multa de 50 pesetas (lo mismo que el dinero en disputa de la señal que había dado) por escándalo público y blasfemia.
28 de enero de 2011
La Blasfemia
En el cuartel de la Guardia Civil en Santibáñez había un letrero tal que este,
*Blasfemia: (Del lat. blasphemĭa, y este del gr. βλασφημία). 1. f. Palabra injuriosa contra Dios, la Virgen o los santos. / 2. f. Palabra gravemente injuriosa contra alguien. Definición del Diccionario de la Academia.
| Cartel expuesto en el Museo de Arte y Costumbres Populares de Sevilla.Recogido del Blog Espiral Variable. |
que decía “Prohibida la blasfemia”. Un paisano que pasaba por allí y que ni sabía lo que era blasfemar*, lo leyó y dijo “bien puesto, cagondios”. El guardia le escuchó y le dijo “hala, por decir eso, 25 pesetas de multa”. El vecino le dio 100 pts. y el guardia le contestó que no tenía para darle vueltas. Entonces, el hombre, le dijo “señor guardia, me permite...?” y empezó “mecaguencristo, mecaguenlosapostoles, mecaguenlavirgen... tome, señor guardia, las 100 pesetas”.
Verídico. Anécdota que mi abuelo Teófilo le contó a mi padre y este, a mi.*Blasfemia: (Del lat. blasphemĭa, y este del gr. βλασφημία). 1. f. Palabra injuriosa contra Dios, la Virgen o los santos. / 2. f. Palabra gravemente injuriosa contra alguien. Definición del Diccionario de la Academia.
7 de enero de 2011
Las caganers
La foto que ilustra este post es del caganer de nuestro belén casero. Nos lo regalaron el año pasado y como veis, está vestido con la camiseta del Athletic. Su presencia tiene que ver con una historia que me han contado muchas veces en casa y que traigo ahora:
Estaban un grupo de mozas en la casa de mis abuelos, en el hiladero, filando y se les terminó el agua. Mi tía Paulina y unas amigas (quienes las conozcan ya saben quienes podrán ser, ¡eran inseparables!) fueron a llenar el botijo, pero antes de ir decidieron ir a hacer sus necesidades, menores y mayores, a las piedras que subían al campanario (ahora hay una escalera y una verja). Los malos pensamientos pasaron por ellas y no se les ocurrió otra cosa que manchar con la mierda la cerradura de la puerta de la Iglesia... Así, hasta que a la mañana siguiente, el cura de entonces, don Ezequiel, fue a abrir para dar la misa y se encontró con el pastel (nunca mejor dicho, puajjj!!!). “Manuela -llamó- coge agua caliente y vete, que no puedo abrir la puerta”.
Comenzó la investigación de qué había ocurrido allí. Hablando con unos, con otras, unas mujeres vecinas le dijeron al sacerdote que habían visto a unas rapazas entrando en la casa de Menta. Y así cogieron a la más joven del grupito que, aturullada ante las preguntas, no tardó en confesar lo que habían hecho.
Don Ezequiel exigía que, como penitencia, fueran durante la misa con una vela a la zona delantera de la iglesia. Mi abuelo Teófilo, poco amigo de curas, se negó al escarmiento. “Las tortas ya se las han llevado y prefiero pagar una multa que llevarlas con la vela”.
Estaban un grupo de mozas en la casa de mis abuelos, en el hiladero, filando y se les terminó el agua. Mi tía Paulina y unas amigas (quienes las conozcan ya saben quienes podrán ser, ¡eran inseparables!) fueron a llenar el botijo, pero antes de ir decidieron ir a hacer sus necesidades, menores y mayores, a las piedras que subían al campanario (ahora hay una escalera y una verja). Los malos pensamientos pasaron por ellas y no se les ocurrió otra cosa que manchar con la mierda la cerradura de la puerta de la Iglesia... Así, hasta que a la mañana siguiente, el cura de entonces, don Ezequiel, fue a abrir para dar la misa y se encontró con el pastel (nunca mejor dicho, puajjj!!!). “Manuela -llamó- coge agua caliente y vete, que no puedo abrir la puerta”.
Comenzó la investigación de qué había ocurrido allí. Hablando con unos, con otras, unas mujeres vecinas le dijeron al sacerdote que habían visto a unas rapazas entrando en la casa de Menta. Y así cogieron a la más joven del grupito que, aturullada ante las preguntas, no tardó en confesar lo que habían hecho.
Don Ezequiel exigía que, como penitencia, fueran durante la misa con una vela a la zona delantera de la iglesia. Mi abuelo Teófilo, poco amigo de curas, se negó al escarmiento. “Las tortas ya se las han llevado y prefiero pagar una multa que llevarlas con la vela”.
14 de mayo de 2009
Snifff snifff... perdimos la Copa
Escribo en el día de la derrota... qué penita que no pudimos revivir lo de sacar la gabarra y alargar la fiesta que tuvimos ayer, con toda la gente vestida de rojiblanco por la calle, desde los críos en el colegio a las cajeras en el super... pero nos ganó el Barça... ay!!!!
Seguro que en Ayoó, ayer, mucha gente iba con el Athletic... para muchos por les cae simpático el equipo, para otros (la mayoría) porque son del Madrí y había que fastidiar a los del Barcelona.
La verdad que ser del Athletic en el pueblo ha sido de lo más divertido siempre, ir al bar a chincharles (cuando se podía), lucir con alevosía la bufanda rojiblanca (que quedó en una ocasión colgada en la fachada del antiguo ayuntamiento) ...anda que no nos hemos reído con los piques. Y siempre, haciendo gala de que somos "fans" del Athletic (que no el Bilbao).

Aquí, mis sobris y yo luciendo nuestras camisetas del Athletic, en la casa rural de Congosta (se ve que no esperábamos la foto, porque salvo Oier y yo, nadie hacía ni caso a la cámara!!!)
Y aquí mi niño, en Sanabria
Seguro que en Ayoó, ayer, mucha gente iba con el Athletic... para muchos por les cae simpático el equipo, para otros (la mayoría) porque son del Madrí y había que fastidiar a los del Barcelona.
La verdad que ser del Athletic en el pueblo ha sido de lo más divertido siempre, ir al bar a chincharles (cuando se podía), lucir con alevosía la bufanda rojiblanca (que quedó en una ocasión colgada en la fachada del antiguo ayuntamiento) ...anda que no nos hemos reído con los piques. Y siempre, haciendo gala de que somos "fans" del Athletic (que no el Bilbao).

Aquí, mis sobris y yo luciendo nuestras camisetas del Athletic, en la casa rural de Congosta (se ve que no esperábamos la foto, porque salvo Oier y yo, nadie hacía ni caso a la cámara!!!)Y aquí mi niño, en Sanabria

4 de marzo de 2009
¡Si me ahogo me mata mi padre!
Esta es una anécdota que se escucha mucho en mi casa, en forma de dicho, el “si me ahogo me mata mi padre”. Así me la relató hace unos días mi padre:
Primo Nides (Leonides, padre de Jesús y Felipe, los albañiles) se metió en Requeijo y le fallaron las fuerzas. Empezó a sumergirse en el agua, dando bocanadas, medio ahogado ya. Se tiró a por él primo Nino y cuando consiguió sacarle fuera del agua, Nides solo atinaba a decir: “Ay de mi, si llega a saber mi padre que me ahogo, me mata”.
Todos se reían de la ocurrencia y desde siempre, en mi familia, se ha quedado como un chiste del absurdo el “si me ahogo me mata mi padre”.
Primo Nides (Leonides, padre de Jesús y Felipe, los albañiles) se metió en Requeijo y le fallaron las fuerzas. Empezó a sumergirse en el agua, dando bocanadas, medio ahogado ya. Se tiró a por él primo Nino y cuando consiguió sacarle fuera del agua, Nides solo atinaba a decir: “Ay de mi, si llega a saber mi padre que me ahogo, me mata”.
Todos se reían de la ocurrencia y desde siempre, en mi familia, se ha quedado como un chiste del absurdo el “si me ahogo me mata mi padre”.
25 de enero de 2009
¿Quién es Dios?
Una anécdota que siempre se contó en mi casa (y que tenía bastante gracia dado el “cariño” que mi abuelo profesaba a los curas):
Se cuenta que mi abuelo estaba en la Iglesia, repasando el catecismo, con Don Ezequiel, junto a otra gente del pueblo (no solo daban clase los niños, tambien los mayores tenían que que acudiar a estas "clases"). En la puerta, un chaval iba diciendo en voz alta el nombre del que llegaba.
Don Ezequiel preguntó: ¿Quién es Dios?
Y el chaval de la puerta entendió: ¿Quién entró?
Y entonces se oyó, seguido de las risas de los allí presentes: Teófilo Riesco
Y desde entonces, como broma familiar estaba aquello de “¿Quién es Dios? Teófilo Riesco”.
Se cuenta que mi abuelo estaba en la Iglesia, repasando el catecismo, con Don Ezequiel, junto a otra gente del pueblo (no solo daban clase los niños, tambien los mayores tenían que que acudiar a estas "clases"). En la puerta, un chaval iba diciendo en voz alta el nombre del que llegaba.
Don Ezequiel preguntó: ¿Quién es Dios?
Y el chaval de la puerta entendió: ¿Quién entró?
Y entonces se oyó, seguido de las risas de los allí presentes: Teófilo Riesco
Y desde entonces, como broma familiar estaba aquello de “¿Quién es Dios? Teófilo Riesco”.
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