10 de octubre de 2021

Residuos grandes y pequeños

Me molesta mucho ver sucio el pueblo. No lo puedo evitar. Voy a Requeijo y no puedo evitar mosquearme cuando veo una colección de latas "adornando" las cunetas del camino, cuando llego al merendero y me encuentro platos, vasos, botellas de agua, más latas, servilletas..., cuando voy a la playa y otro tanto de lo mismo... No entiendo por qué la gente que pasea o pasa por allí se desentiende de su basura y cree que está mejor en el suelo. No lo entiendo y me enfada.


En el grupo de facebook del pueblo puse esta foto con este comentario ¿De verdad cuesta tanto recoger después de pasar un rato en Requeijo? y varias personas me pusieron a caldillo con la acusación de que solo saco lo malo del pueblo. En fin. Este es mi blog y escribo en él lo que me da la real gana y no, como se puede ver aquí, no solo saco lo malo del pueblo, al contrario, procuro ver siempre la parte buena de lugar y personas pero allá cada uno.

Todos estos plásticos y plastiquitos estaban en la tierra de nuestro jardincillo de casa, algunos llevaban años ahí enterrados.


Este año tambien pude hacer la foto de lo "recogido en un paseo". En esta ocasión llené la cesta de mi bici de botellas de agua y latas que estaban en la zona del Coito.


Que no acabo de entender yo que se tenga que gastar tanta botella de agua si a un paso tienes dos fuentes, pero bueno...

Y como todo no es malo, por fin pudimos deshacernos de unas cuantas cosas que estaban en casa esperando poder ser llevadas a un basurero controlado.



Teníamos un montón de baldes de pintura metálicos que mi padre antes usaba en los huertos, un congelador que ya no tenía ni motor ni nada y que fue usado de conejera, el calentador que acabábamos de cambiar y un colchón y todo lo pudimos llevar a la convocatoria que hizo el ayuntamiento para recoger enseres. Un día se recogieron electrodomésticos y un par de semanas después, se recogieron muebles y colchones.




Y menudo éxito tuvo la convocatoria, hasta los topes estuvo la cochera municipal de todo lo que acercamos.

La verdad que hacía falta una recogida así. El congelador por ejemplo, llevaba esperando su turno un par de años y no sabíamos ya qué hacer con él. Nuestra casa es grande y allí lo tuvimos, pero si tienes una casa pequeña la cosa se complica.

En la zona de Campo Ferrero hay un vertedero ilegal. Allí hay escombros y de electrodomésticos. Es uno de los que la Diputación de Zamora va a clausurar en 38 pueblos de la provincia (aquí la noticia en prensa), gastándose nada menos que 1 millón de euros de los fondos europeos Feder. Siempre será más fácil que estas cosas no ocurran si las instituciones facilitan canales y medios para que los vecinos podamos entregar este tipo de residuos. Entre unos (instituciones) y otros (vecinos), deberíamos conseguir un pueblo limpio y sin residuos por sus rincones.

Rincón lleno de bolsas en la fuente de la Iglesia... que igual no estaba de más poner ahí una papelera.

19 de septiembre de 2021

Agallas de agavanzal

Hace un tiempo hablamos en este blog de las agallas del roble o abuyacos, como se llaman en el pueblo, aquí. No solo el roble es el hospedador de insectos, aunque es el más conocido. También el rosal silvestre, el agavanzal (aquí el post sobre él) se convierte en involuntaria casa de un insecto que deja sus huevos en sus tallos, produciendo una escrecencia de la que se alimenta la larva.



En el caso del agavanzal, el insecto es el Diplolepis rosae y la agallla que forma es como un lío de hilos, más rojizo y lozano en el verano y a medida que llega el otoño y el invierno se va quedando más marrón y decaído.


Al igual que en las agallas del roble, la avispa deja su huevo en el tallo de la planta, que se defiende del ataque creando a su alrededor un recubrimiento que le sirve de protección y alimento hasta que llega la primavera y puede salir al exterior.




En esta planta que estaba en el camino de Requeijo, encontré un agavanzal y un roble, uno con otro y cada uno con sus agallas.




14 de septiembre de 2021

Ayoó al atardecer

 La luz del atardecer es mágica en Ayoó... 























3 de septiembre de 2021

Datura, la planta del diablo

Hace unos años observé una planta con grandes flores blancas que había en un descampado de la calle de la Iglesia. Eran muy llamativas, gigantes y muy numerosas. 


Después vi una planta similar en el jardín de una casa de la misma calle. Unos meses más tarde descubrí otro arbusto parecido en un jardín cerca de mi casa, en Santurtzi. Una chica me explicó lo que era, Datura, una planta muy muy tóxica y de una de sus variedades se puede elaborar la famosa droga burundanga.


El Ayuntamiento, poco después, la cortó y la quitó de aquel lugar. Casi al mismo tiempo construyeron un bidegorri, un carril para bicicletas y paseantes y en algunas zonas que arreglaron con tierra, aparecieron de forma espontánea decenas y decenas de plantas de la misma familia, que fueron arrancadas poco después. 



Pues bien, este verano, paseando por los caminos de Congosta, vimos tierras que estaban sin cultivo pero aradas y que tenían un montón de estas Daturas, en este caso de la variedad Estramonio. 


Así que por esa razón se han convertido en las protagonistas de este post.

Datura stramonium o estramonio.


Datura Inoxia

Brugmansia candida, otro tipo de Datura. Esta la encontré en el pueblo vecino de Zierbena.

Las Datura son solanáceas, familia a la que pertenecen, por ejemplo, la patata, el pimiento o la berenjena. Recojo de la Wikipedia: El género tiene numerosas especies utilizadas como psicotrópico o medicinal. Toda la planta es venenosa y, dada la variación en la potencia de los compuestos tóxicos dentro de una misma especie, el grado de intoxicación es impredecible y puede ser fatal. 



La mayor parte de la planta contiene alucinógenos tóxicos, por lo que es tóxica para el ser humano. Junto con la belladona, el beleño y la mandrágora, pertenece a la clásica farmacopea de las "hierbas de las brujas" y tiene una larga historia de uso para causar muerte y estados delirantes. Eran bien conocidas como un ingrediente esencial de las pociones de amor y ungüentos de brujas.

Se la conoce por muchísimos nombres, cito algunos para que se vea la fama que tiene: azotacristos, higuera del infierno, hierba hedionda, higuera loca, mata del infierno, azucena del diablo, berenjena del diablo, catañitas del diablo, espantalobos, estremonio loco, hedionda, hierba de topo, malhuele, mata del infierno, nuez del diablo, túnica de Cristo, trompetilla... y muchas más.


Sus propiedades medicinales y alucinógenas han sido usadas en distintas culturas de todo el mundo y durante toda la historia. En India se usaba asociada al culto del dios Shiva, en otros lugares de Asia se echaba a bebidas alcohólicas para aumentar su efecto intoxicante, también en Africa... En Europa se han encontrado restos en vasijas del Paleolítico. Se tiene constancia que dicha planta era usada por los antiguos griegos en las fiestas en honor al dios Dionisio. En América se usaba en ritos de iniciación de jóvenes. Su asociación al vudú y la brujería viene porque los chamanes fumaban sus hojas junto con tabaco para entrar en trance. 


Pero quizá la más famosa relación en el uso del estramonio, una de las Daturas, es con las brujas. Se cree que estas mujeres obtenían un ungüento que se aplicaban en los genitales, con un palo de escoba que se introducían en la vagina, buscando orgasmos y alucinaciones, cosas todas ellas que perseguía la tenebrosa Inquisición. De ahí la imagen de las brujas volando en sus escobas… volaban, sí, pero en otro sentido.


También se ha usado de forma más controlada en medicina desde la antigüedad, como anestésico, antiespasmódico o antiasmático.  Pero hay que conocer muy bien la planta y las cantidades porque es muy fácil intoxicarse de forma grave.

                    

El estramonio posee propiedades alucinógenas y anticolinérgicas debido a su contenido en alcaloides tropánicos, entre los que destacan tres: atropina, hiosciamina y escopolamina. Entre los efectos psíquicos y orgánicos destacan la alteración del estado mental con alucinaciones y la taquicardia, respectivamente.

Cantidades muy pequeñas de hojas, flores o semillas pueden tener efectos dramáticos que provoquen tanto problemas psicológicos (delirios, experiencias aterradoras, estados psicóticos de duración indeterminada…) como físicos (problemas cardiovasculares, paradas cardíacas, convulsiones, choque anafiláctico, caídas, ahogos…). Se han documentado casos de muerte tras el uso de Datura stramonium y otras variedades de daturas.

También tiene otros usos, por ejemplo, en Cataluña las llaman “toperas” porque los topos comen sus raíces y se mueren, por lo que los hortelanos la usan cuando hay plaga.



En los últimos años el estramonio se ha conocido también por contener el alcoloide desde el que se obtiene la burundanga, la llamada “droga de la violación”. El nombre real de la burundanga es escopolamina. Es conocida como la droga zombi ya que es capaz de reducir la voluntad y la memoria de las personas que están bajo sus efectos. Esta droga es utilizada por lo delincuentes para llevar a cabo delitos como el robo o la agresión sexual.

 


Como he dicho al principio, he visto muchas plantas de la variedad Datura Estramonio, naciendo de forma espontánea en tierras aradas o preparadas pero no cultivadas. En general, crece en huertas poco cuidadas, barbechos, bordes de los campos, escombros, graveras, junto a corralizas y construcciones rurales y muy frecuentemente como contaminante de cultivos como el maíz. Le gustan los suelos nitrogenados  y, por ejemplo, las leguminosas (alfalfa, garbanzos, habas, guisantes...) proporcionan nitrógeno al suelo y por ello también salen en estos lugares.


Y termino con una curiosidad, hay un libro bastante reciente, “El cuaderno de las flores”, de Kayte Nunn en el que esta planta tiene un papel central en el argumento. Copio de la página de la Casa del libro:

Cornualles, Reino Unido, 1886. Elizabeth, una aventurera obstinada, retoma la incansable búsqueda de su padre cuando este fallece y se propone encontrar una flor rara y milagrosa, la trompeta del diablo. Y para ello, se embarca hacia la ciudad chilena de Valparaíso, en un viaje donde conocerá al amor de su vida, pero también al enemigo de su padre.

De Franz Eugen Köhler, Köhler's Medizinal-Pflanzen 

Páginas que me han servido para elaborar este artículo:

Wikipedia

- Infodrogas