26 de diciembre de 2010

La piedra

Cuando hablé del cultivo del lino, esa planta que fue tan importante para la economía de Ayoó a mediados del siglo pasado, me dejé un detalle muy importante y que me recordó este verano un amigo seguidor del blog:



En el artículo contaba cómo las plantas de lino se tenían metidas en el agua del río Eria, en Felechares y otros pueblos de la Valdería, y después se ponían al sol, se majaban y se espadaban. Lo que no había contado (no lo sabía) es que toda esta labor se hacía en aquellas piedras que llenaban nuestras calles hace no tanto tiempo, piedras que como dólmenes caseros acompañaban cada vivienda de Ayoó y que desaparecieron sin ninguna consideración cuando se comenzó a encementar las calles del pueblo. En las piedras se ponía el lino al sol para que fuera secando y después era golpeado (majado) con unas piezas de madera como esta que aún usa mi padre para los garbanzos y las alubias.




En mis recuerdos de Ayoó siempre estará la piedra que se encontraba junto a la puerta de la casa de mis abuelos y sobre la que mi abuelo se apoyaba trabajosamente para subirse al macho, su famoso macho con callo en el cuello de darle con la cachava. Allí jugaba yo, secaba pipas de calabaza, leía y mataba incautas hormigas. Y que disgusto me llevé cuando volví un verano y la calle estaba más “urbanizada” pero me habían robado mi piedra. Recuerdo también la que había en la casa de mi tío Agustín, hermano de mi abuelo, donde ahora está el Ayuntamiento, por donde pasaba el reguero. Y no recuerdo muchas más, la verdad, aunque me cuenta mi madre que antaño había una casi por cada casa.




Este verano, fijándome, encontré esta piedra que ha sobrevivido en las huertas de San Fructuoso, junto a la calle Palomares, en los barrios de abajo. Está junto a una casa ya derrumbada y casi cubierta de zarzas y hierbas, pero es la única que ha resistido la modernidad. Me cuenta mi amigo que en la zona de La Cabrera aún se pueden encontrar bastantes piedras de espadar lino. Espero que allí sean capaces de cuidarlas más de lo que fuimos nosotros.

5 comentarios:

Navetu dijo...

Un bonito recuerdo de tu niñez, con la dosis de nostalgia que tenemos los que abandonamos el mundo rural, hasta la piedras siguen vivas e nuestro recuerdo, hablas de, la comarca de la cabrera, hace unos 5 años por estas fechas pase por allí, y vi la desolación de una tierra abandonada, pueblos fantasmas, carreteras abandonadas, y vertederos de las canteras de pizarra, grandes cicatrices en el paisaje.
Pero lo que mas me impresiono, fue el éxodo rural que sufre, nos hemos equivocado en este país, dejando los pueblos , y concentrándonos en las ciudades que cada vez son para unos pocos, cada vez mas impersonales, cada vez mas excluyentes.
Estas haciendo un gran trabajo, recuperando la memoria de tu pueblo, yo estoy haciendo algo parecido con el mío, cuando lo termine lo publicare.
Animo y feliz equinoccio de invierno. Feliz año próximo.

AMC dijo...

Hola.
Una pequeña corrección: El Eria no pasa por Fuentencalada, ni ningún otro río que sirva para meter el lino.

Normalmente el lino se llevaba a Nogarejas, que está muy cerca por el "Camino Castro". Es posible que también a otros pueblos de la parte alta de la Valdería como Castrocontrigo, Felechares, Pobladura o Pinilla, pero lo normal era Nogarejas.

Nuestros abuelos tenían amigos o conocidos en estos pueblos y les vigilaban la mercancía.

En los pueblos de la Cabrera o de Aliste, aún hay "piedras de majar lino" en las calles.

Hace como un año estube hablando sobre el lino con unos señores que estaban sentados en una piedra de estas en Riomanzanas de Aliste y hacían el proceso igual que en Ayoó, incluidos los "seranos en los hiladeros", la única diferencia es que ellos tenían el río pasando por el mismo pueblo.

Felices fiestas.

IRM dijo...

Navetu, gracias una vez más por tu cariño y por pasarte por estas tierras que tanto comparten con las asturianas...

AMC... ¡no me mates con tomate, que con la sobredosis de turrón he confundido Fuentencalada con Felechares, que si era donde llevaban el lino, según me contó mi padre!!!!! Ahora lo cambio!!! Supongo que también lo harían en esos otros pueblos cercanos con los que siempre se ha mantanido gran relación y que, como dices, quedaban relativamente cerca por los caminos del monte.

Gracias por tu aportación y Feliz Navidad para ti y tu familia :)

Gúmaro dijo...

En las piedas o "poyos" se usaban para "mayar" que se sólía hacer por el mes de octubre. Previamente se había llevado a "curtir" al río en el mes de agosto, ya que para un buen curtudo el agua debia estar tibia, en agua muy fría no quedaba bien. El secado se hacía dtrante varios días cuando se saba de el agua a finales de agosto con un sol aún bastante fuerte. El espadado y porterior restrillado se hacía acabado de sementera, fechas por las que ya se comenzaba el "filandar"
Saludos
Gúmaro

sonia dijo...

Estoy bien de acuerdo con los comentarios de Navetu, yo urbanita deseo un día, no sé cómo, acabar en pueblo,que poco me da con tal de que tenga agua y luz.
Me imagino que tendrán muchos inconvenientes ,pero si se analizan les ganan los inconvenientes de la ciudad.

Felices fiestas, y de nuevo gracias Isa por traernos estos recuerdos y este lenguaje tan rico en exprediones y palabras que se pierden entre iPo, Playstation,facebook, twitter,burger king,light,notebook,gameboy y tantas y tantas jeringonzas.

Saludos.