5 de diciembre de 2018

Sin pilo en Peñacabras



Espero, creo, deseo y estoy casi segura de que el título de este post será cierto solo de manera temporal. Pero debo decir que el otro día me quedé con la boca abierta cuando paseando por el pueblo, llegué hasta el pilo de la parte de arriba y... ¡¡no estaba!! Solo había un espacio de barro donde hasta el viernes anterior (de eso me enteré después) estaba este pequeño lavadero. 




Apenas había agua en el abrevadero del que se nutre y se había desviado la salida a un lado y terminaba sobre el camino.





El pilo de Peñacabras es uno de mis lugares favoritos de Ayoó. Desde que voy con mi chaval a Ayoó, se convirtió en visita obligada. Ir, refrescar los pies en el reguero, jugar con el agua, estar a la sombra...








El de Peñacabras es un lavadero pequeño, comparado con el de la Iglesia o el del Caño. Rodeado de Castañales, antes con más sombra que ahora, ya que se han ido secando o cortando algunos de los árboles que lo rodeaban. 





Como los demás, ya no tiene la animación y visitas que tuvo, pero seguía yendo gente a lavar mantas y colchas u otras prendas que son difíciles de meter en la lavadora.


Cambios del pilo a lo largo de los años (que yo he fotografiado)...

La castañal




La llegada del agua...








Las piletas...







Lo cierto es que el pilo estaba hecho unos zorros desde hacía tiempo y me imagino que ya no tenía reparación posible. 

Estas tres primeras fotografías son de 2011.



Imagen tomada en el verano de 2012.


Verano de 2016.
Verano de 2017.



Verano del año pasado, 2018.
No he podido confirmarlo, pero supongo que será una obra de sustitución. Esperemos que vuelva a levantarse, remozado, nuevo y lozano, para seguir disfrutándolo durante mucho tiempo.



3 de diciembre de 2018

Ayoó en otoño (1)

He pasado por el pueblo unas cuantas veces en este otoño. Y desde luego, es una de las épocas más bellas del pueblo, con esos colores tostados, esos marrones, rojizos, verdes... Por descuido, no me llevé la cámara "buena", pero el móvil me ha hecho el apaño de recoger esas imágenes, aunque sea con un poquito menos de calidad de imagen.





























25 de noviembre de 2018

Receta casera para la violencia contra las mujeres

Hoy, 25 de Noviembre, es el Día internacional en contra de la violencia que se ejerce sobre las mujeres. En el pueblo, en una sociedad bastante tradicional, también se han dado, evidentemente, casos de hombres que tenían la mano larga con las mujeres que tenían a su alrededor, esposas, hijas, madres... aunque, la verdad, no tanto como pudiera pensarse. Creo que las mujeres de estos pueblos han sido duras, trabajadoras y, al menos por lo que he visto en mi familia, tenían voz y voto en las decisiones que se tomaban en la casa.

Pero en relación a este día que hoy se reivindica, recuerdo una anécdota que me contó mi padre. Mi abuela venía de una familia con muchas mujeres, eran siete hermanas y un solo chico. Una de estas hermanas tenía un marido que en ocasiones se ponía bastante violento con ella. Así se enteraron de que la había pegado y se hizo consejo de familia. Mi abuelo Teófilo avisó a otros dos cuñados y se acercaron a la casa. Cercaron al cuñado maltratador y le dieron un buen repaso verbal, amenazándole con darle una tunda si se volvía a repetir lo de pegar a su mujer. Santo remedio. Nunca más volvió a levantarle la mano.

7 de noviembre de 2018

Cómo matar a un árbol...

Castañal seca en Peñacabras.


Los árboles son hermosos cuando están llenos de vida, pero también cuando ya han muerto. Tienen una belleza bella, triste y serena.


Gran árbol en Congosta.


Tronco en Trapeñacabras.

Los árboles mueren y a los árboles les matamos... de todo hay y variado he encontrado en Ayoó, lo suficiente para hacer un repaso de árboles heridos y muertos.


Castañal seca junto al pilo de Peñacabras.


Otra castañal muerta en Peñacabras.

Arboles en el Tiar.

Los árboles mueren por una enfermedad, como la grafiosis que casi ha terminado con nuestros negrillos o el fuego bacteriano del que hablábamos y que mata las perales y otras frutales o un hongo que los deshace por dentro...


Peral totalmente seca en la zona de las Suertes.

Arbol enfermo en El Coito.
Los mata un rayo... o casi. La castañal de la foto está partida a la mitad y a medias viva y a medias muerta.



Viene el corzo y se jama los brotes... esta es una pequeña manzanal nuestra en una tierra detrás de Requeijo... sobrevivió a duras penas.



El fuego, intencionado o accidental.


Arboles muertos tras un incendio en la Peña San Mamés.

Y muchas veces, demasiadas, los árboles caen por la mano del hombre...

Encina que estaba a un lado del camino de entrada a Requeijo y que, al parecer, cortó el de una cosechadora para poder pasar bien (pasar por un sitio por el que él no tenía por qué hacerlo, pero bueno).

Mimosa que estaba bien hermosa hasta que un día apareció tronzada (foto de abajo).


Aqui había unos hermosos chopos, pero demasiado cerca de la nave. Creo que los cortaron por problemas con las raíces y las ramas.
El superviviente: este otro chopo de la zona de Prapalacio fue atacado para, según me contaron, intentar secarlo. Al final lo cortaron a medias y del trozo de tronco que aún queda en pie, han nacido un montón de ramas nuevas con mucha vida.


Ramas sobre el tronco superviviente y abajo, el trozo muerto