15 de octubre de 2014

Imagenes del verano (2): Perafondo

Desde que hace unos años se constituyó la Asociación Cultural Perafondo, este grupo cada vez más numeroso se ha mostrado muy activo en la organización de actos tanto deportivos, centrados en la calva, como culturales. La excusa de reunirse para jugar a este juego tradicional la han llevado más allá y han querido implicar a todo el pueblo y trabajan mucho para organizar actos que sean del agrado de todos. 

Este verano han podido, por fin, ver cumplidas una de sus principales aspiraciones, tener unos campos para jugar a la calva en condiciones. El 9 de agosto se inauguraba el lugar, que ha sido habilitado en El Coito, junto a la báscula, más un pequeño local que se ha levantado junto a la cochera del autobús, al otro lado de la carretera. Nada menos que 33.000 euros ha costado habilitar las pistas, financiadas por el Grupo de Acción Local Macovall, Junta de Castilla León, Ministerio de medio ambiente, medio rural y marino y la Unión Europea, además de la cesión de los terrenos por parte del Ayuntamiento.








 

Para inaugurar las nuevas pistas, nada mejor que hacer un convite. Perafondo invitó a todos los jugadores, socios, simpatizantes y quien pasara por allí, a una meriendilla en la que había de todo para picotear (¡¡y bien que lo hicimos!!).









Primero, el juego...








Y luego, la comida...









Además de este acto, Perafondo ha organizado su ya habitual Semana Cultural en la que ha habido un poco de todo, charla, baile, senderismo (ejem ejem... me lo perdí, ¡¡me quedé dormida!!), desgustación de dulces, comida, juegos infantiles... Este año no hicieron la exposición de fotos antiguas, uno de mis favoritos... según me explicaron, mucho trabajo para poca respuesta de la gente... qué pena, era de lo que más me gustaba a mi.

Bailes regionales con un buen montón de mujeres vestidas con los ropajes tradicionales, todo un tesoro.



Degustación de dulces. Las mujeres de la Asociación presentaron platos exquisitos, tartas, dulces, pasteles, cremas.... entrabas y te servías, hummmmm, todoo buenísimo, doy fe (aunque la de la foto no soy yo, es Trini, la de Olegario).



Foto de Ana Belén Pérez Otero.

Foto de Ana Belén Pérez Otero.

Foto de Ana Belén Pérez Otero.

Foto de Ana Belén Pérez Otero.

Foto de Ana Belén Pérez Otero.

El viernes 15 hicieron la comida de socios en Requeijo, con música, baile, calva y buen humor. Foto Ana Belén Pérez Otero.   

Foto de Ana Belén Pérez Otero.

Foto de Adrián Pérez Antón

Leire y su abuelo Luis se lo pasaron muy bien. Foto de Adrián Pérez Antón.

Foto de Adrián Pérez Antón.

Foto de Adrián Pérez Antón.

Estas y otras fotos, las podéis encontrar en el álbum Verano 2014.


Más sobre el tema:

Noticia en La Opinión de Zamora.
Noticia en Interbenavente.

14 de octubre de 2014

Imágenes del verano (1)

Cada vez voy con más retraso.... mediados de octubre ya pero, en fin, todo llega.... aquí están las imágenes del verano ayoíno, tanto las mías como las de aquellos que las han ido publicando en las redes sociales, sobretodo en el grupo de Facebook de Ayoó. ¡¡Os podéis ir buscando!!

Para comenzar el repaso, nada mejor que una imagen que aporta tranquilidad y sosiego. Un tarde en Requeijo, vista por Manu Alvárez.

Foto Manu Alvárez.


Protagonista especial e inesperada en Ayoó es esta corza que Mario recogió del monte y ha criado su padre, Ceferino, al que el animal sigue con devoción. Suele sacarla de paseo por Requeijo, para regocijo y sorpresa de todos los que andamos por allí y la vemos, confiada en quienes conoce, desconfiada con el resto. ¡¡Mimosa, la mascota de Ayoó!!




Foto de Anita Zapatero Alvárez.

Surcando los cielos de Ayoó estaba Mikel, el yerno de Rodolfo y Mari Nieves, una imagen que se va haciendo habitual, aunque no dejemos de mirar hacia arriba con admiración cuando le vemos volar por encima de nuestras cabezas... En este post, A vista de paramotor, recogimos alguna de las fotos que ha ido tomando en sus vuelos.




Pero este año también mirábamos hacia arriba por otro artefacto, por el helicóptero que un día y otro veíamos en el cielo... El primer día que lo vi, yo iba de paseo por la zona de Trapeñacabras con un par de amigos. Nos alarmó ver el helicóptero, estuvimos siguiéndole un rato, mirando el horizonte para ver si veíamos una columna de humo negro que explicase su presencia o pensando que había algún enfermo. Menudo susto cuando de repente, justo cuando estaba encima nuestro, accionó una especie de alarma... Luego supimos que más que alarma era saludo y que en el helicóptero iba José Benigno, el hijo de Agustina, hermano de Tania, que trabajaba ese verano en el servicio de extinción de incendios y que se elegía Ayoó para hacer los ejercicios habituales de mantenimiento del aparato. 


¡Y llegó el circo a Ayoó! Arribó a la campa del Coito un pequeño circo que estaba de gira por los pueblos de la comarca, un circo modesto, familiar, con el cartel de "Se alquila" en la ventana de la caravana y que dejó la estampa de ver una llama o un dromedario pastando en el lugar. El espectáculo... modestito. Unas piruetas con los animales, unas volteretas por aquí y por allá y la niña contorsionista de la familia, la estrella del modesto espectáculo.










La llama, la estrella en el exterior de la carpa.
Burro, cabra y llama en la báscula.

El dromedario.
Los niños disfrutaron de lo lindo tocando y llevando comida a los animales.
Hora de entrar.


Todas estas fotos (las mías) y alguna más, podéis encontrarlas en este album de fotos, Verano 2014.

23 de septiembre de 2014

Los restos de la fábrica

La fábrica de harinas de Santibáñez cada vez es más un recuerdo. Tras el abandono llegó el derribo y este verano, cuando pasé por el pueblo, vi que ya casi no quedaban más que restos amontonados... triste final para una de las pocas industrias que hubo durante años en la zona.

Esto es lo que queda del lugar al que fueron nuestros abuelos y padres para conseguir la harina con la que amasar el pan y hacer la comida. Porque antes no se iba a la balda del super y se cogía lo que a uno le daba la gana. La harina era el final de un proceso lento y trabajoso, desde la siembra del trigo, la siega, la trilla, la recogida, guardar hasta el último grano en los sacos y llevar hasta la fábrica para convertirlo en polvo básico en la alimentación de entonces.







Tolvas, correas, tuberías,... hasta las famosas candongas, las chimeneas que coronaban el tejado del edificio, se retuercen ahora en una esquina, mientras las escavadoras dejan despejado el terreno de lo que fue la fábrica de harinas.

18 de septiembre de 2014

Tortilla dulce con sabor a abuela

Ayer no sabía que hacerme de cena y eché mano de lo más socorrido: unos huevos (además de pueblo, de esos que cada uno tiene un tamaño y todos la yema superamarilla). Los batí y lo que iba a ser una mera tortilla francesa cambió a medio camino. Recordé las tortillas con azúcar que me hacía mi abuela y eso hice, una tortilla francesa con azúcar por encima... ¡¡¡Estaba deliciosa y me transportó a mis años de niña!!!




Cuando yo era una cría, mis abuelos aún tenían hacienda y cultivaban las tierras. Mis padres se pasaban todo su mes de vacaciones ayudándoles en la siega, la trilla, los riegos... Todos se iban pronto de casa y cuando me despertaba iba a la cocina de humo y allí tenía mi desayuno: la tortilla de huevo con azúcar por encima que me dejaban hecha... hummm, qué rica y como me recuerda a mi abuela Menta. 

Cuando ya crecí un poco, me seguía dejando la tortilla pero ya podía prepararme un vaso de leche en la pequeña cocina de tres fuegos que había en la cocina de humo (toda la comida principal se seguía haciendo sobre el fuego). Me dejaban leche de cabra recién ordeñada, antes de que el animal saliera con la cabreada, que me bebía en mi enorme taza de porcelana (siempre guardaba algo para compartirlo con las gatas de casa...). 

En fin, teletransportación en el tiempo a partir de una noche tonta en la que no saber qué hacer de cena...

11 de septiembre de 2014

Pintxos a la ayoína












Patatas alioli – alitas fritas – alitas guisadas – crestas – langostinos – mollejas – croquetas – patatas bravas – chorizo – jamón – ensaladilla – empanadilla – huevo revuelto – setas con cebolla confitada – albóndigas – mejillones en vinagreta – pechuga con salsa de nata – muslitos picantes... uff, estas son algunas de las cosas que han desfilado por mis ojos este verano, cuando mis acompañantes o yo íbamos a tomar algo a alguno de los bares del pueblo... Una variedad que hace la boca agua y, no lo olvidemos, por la cara, acompañando a la bebida que se pida. Y sea en el bar de arriba, en el bar de abajo, en el chiringuito o, mi preferido de Santibáñez, el Xandra... ¡¡marchando una de pintxos!!

3 de septiembre de 2014

A vista de paramotor...

Además de bicis, camiones, autobuses, coches y carretillas, en Ayoó ha aparecido un nuevo artefacto móvil que no ha dejado de sorprendernos cuando lo vemos: el paramotor de Mikel.

Mikel es el marido de Nekane, la hija de Rodolfo y Mari Nieves y desde su paramotor, su parapente con motor, surca los cielos de Ayoó haciendo que todos levantemos la cabeza para ver ese cachivache de colores que anda por ahí arriba. El, por su parte, aprovecha que está ahí, para hacer fotografías de lo que tiene a sus pies. Y alguna de estas fotos las puso Nekane en el grupo de Ayoó en facebook y ahora me las ha pasado para que las pueda compartir en el blog. Gracias a ambos, estas son las imágenes...


El pueblo y Peñacabras, la loma sobre la que está recostado... así, en foto, no se notan tanto las cuestas, jaja... Lo que si se ven perfectamente son las hileras de piedra que forman la peña.


En esta, se ve Ayoó con Requeijo a medio término y los montes de León de fondo, una pasada de imagen...


Claro que ya se sabe aquello de "cazador, cazado"... estas son las fotografías de Mikel en plena acción:



Esta es una foto de Web Master de AyoodeVidrialescom, que tiene un camarón y se le acercó mucho más cuando estaba en pleno vuelo.
Aquí, el motor del artefacto volador, cogido en la zona de Las Suertes una mañana de este verano: