7 de octubre de 2010
La Iglesia por dentro: Nuestra Señora del Rosario
Así lucía este verano la Virgen del Rosario cuya imagen es venerada en la Iglesia de Ayoó. Hoy se celebra su día, la Bienaventurada Virgen María del Santísimo Rosario.
Ella fue nuestra protagonista justo hace un año, en este artículo, pero no podíamos dejarla fuera del recorrido que poco a poco, vamos haciendo por todas las imágenes presentes en el templo del pueblo y aquí la traemos, en su día.
5 de octubre de 2010
Los carros de Alberto
Hay quien no sabe estar quieto. Toda la vida trabajando bien duro y cuando llega el momento de la jubilación, aún hay que buscar tarea porque no se sabe estar mano sobre mano. Así le pasa a Alberto, vecino nuestro de la calle Casillas, casado con Pilar, primo carnal de mi padre (hijo de Anastasia, hermana de mi abuela Menta, y de Guillermo) y padre de Jesús, Chencho, Elisa, Alberto, Ignacio y Carlos (desgraciadamente ya fallecido). Mi padre me puso sobre la pista de la habilidad de Alberto “haciendo carretas” y este verano, cuando le pregunté, me invitó muy amablemente a contemplar su obra: la reproducción de carros de todo tipo que había ido haciendo para sus hijos y nietos.
Su afición empezó al encontrar el material: “Derramé una trilladora y una segadora y encontré unas maderas de haya, buenas, y las guardé en la casa vieja y un día pensé, el día que yo falle esto termina en el fuego. Y me puse a hacer unos carros como los de antes. Hice uno para mi, pero vino la hija y me dijo que le gustaba, que se lo llevaba para ella, y así me animé a hacer uno para cada hijo y para los nietos.”
Todos son diferentes, unos más grandes que otros (“no todos tienen mucho sitio en casa y hay que apurar para que lo puedan meter”), con costanas, con lonas, con asientos, sin, muleros, de vacas... Pero mejor verlos en detalle para comprender el trabajo que le ha llevado a Alberto:
Carros para vacas y con pescante.
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Carretas que Alberto hizo “al estilo de las del oeste, como las que salen en las películas”.
Curiosamente, el día que fui a hacer estas fotos, estaba viéndolas Rosario, la esposa de José, el antiguo guarda de los montes. Ella recordó que los había visto en su pueblo (Rabanales, cerca de Alcañices), “se utilizaban hace 80 años para transportar personas y cosas. Yo no los usé, pero aún los ví en mi pueblo”.
Precisamente este verano me acerqué un día a Zamora y visité el Museo Etnográfico y había una exposición de fotografía ilustrada, casualidad, con una foto en la que sale una de estas carretas.
Aquí, uno de vacas y otro para caballerías. Estos, me contó Alberto son carros al uso de la Tierra de Campos, con un macho. “Por Campos no ataban para acarrear, los cargaban con bieldos, sin atar el trigo ni el centeno”.
Otros dos carros ("Uno de ellos como el que vi en Medina un día..."):
Estos otros con tapa, el cañizo se llama, son al estilo de los que se usan para ir a por el abono o a por las patatas.
Y esta es una carretilla al estilo de las de antes, que aún estaba haciendo cuando le hicimos las fotos.
Su intención era repartir los carros este año, aprovechando que en fiestas se juntan con Alberto y Pilar buena parte de su extensa familia. Seguro que todos ellos han quedado encantados con estos carros hechos con esmero, sabiduría y cariño.3 de octubre de 2010
El raptor enamorado
Este verano leí una noticia en La Opinión a la que he seguido el rastro: la publicación del segundo volumen de la “Antología Sonora del Romancero Tradicional Panhispánico” que recoge 160 canciones de todo el mundo de habla hispana. Y una de ellas es, como no, de Ayoó.
Me puse en contacto con el autor del libro, el etnógrafo madrileño Jose Manuel Fraile Gil, quien muy atentamente me contestó, me presentó el romance recogido en Ayoó y me explicó cómo y cuándo lo recopiló.
El romance de Ayoó se titula “El raptor enamorado” y fue recogido hace quince años, el 22 de julio de 1995 por José Manuel Fraile Gil, Susana Weich-Shahak, Eliseo Parra García y Juan Manuel Calle Ontoso. Lo cantaron Aurora García García (ya fallecida, esposa de Laurentino) y Alicia Tostón (casada con Valentín). En el libro figura con el número 70 de los allí recogidos. Esta es la transcripción de la canción y las anotaciones hechas por el profesor Fraile.
“El raptor enamorado”
Día de Pascua Florida, día muy aseñalado,
2 se ha enamorado una niña de aquel galán tan bizarro.
La sacara siete leguas, todas por montes muy altos;
4 de las siete pa las ocho la niña le ha preguntado:
-¿Dónde me llevas, galán, que tan desterrada me hallo?
6 -Te voy a quitar la vida después de haberte gozado,
pero antes que te la quite tengo de dormir un rato,
8 por cabecera pondré la lorza de tu rodado[1].-
Mientras el galán dormía ella rezaba el rosario,
10 pero el galán no dormía porque la estaba escuchando.
-Levántate, bella rosa, levántate, cuerpo santo,
12 que las palabras que dices el corazón me han pasado.
No te quitaré la vida ni pienso echarte la mano.
14 Si quieres ir pa tu tierra, ya puedes ir caminando;
si quieres ir pa la mía, montarás en mi caballo.
16 Allí haremos nuestras bodas, allí haremos nuestros gastos
y viviremos felices los dos juntos muchos años.-
VARIANTES. 10a: hacía que estaba dormiendo. 11a: -Levántate, prenda mía.
[1] Estamos frente a una de las escasísimas notas locales que colorean el Romancero Tradicional. Esta bella imagen nos presenta al raptor vigilante y aferrado casi al regazo de la protagonista, pues el rodado es un antiguo tipo de faldamento envolvente, cuyos bordes montan por detrás, usado por las campesinas del sector noroeste peninsular. Solían llevar por mitad de su campo una lorza o doblez horizontal que reforzaba la prenda y regulaba su vuelo y largura, dándole al tiempo cierta gracia ornamental.
OCASIONALIDAD
En Ayoó, como en otros pueblos del Valle de Vidriales, se entonaban los romances para entretener las veladas invernales o bien para acompañar el trabajo duro de la siega. Para esta última faena se empleaban pesadas y cadenciosas melodías aptas para el trabajo, mientras que los romances usados en las veladas nocturnas solían tener melodía propia, como el caso del que nos ocupa.
NOTAS
Estamos ante uno de los pocos romances tradicionales que resuelve felizmente el escabroso tema del rapto. La exacerbada devoción que el Barroco español profesó al rosario tuvo su eco, cómo no, en el género poético más popular en aquellos años, y así son varios los romances que mencionan o asignan a las rosas de Santo Domingo un poder resolutorio y milagroso (vid. núms. 109 y 110).
Reinas como La princesa devota del rosario (vid. nº 107) o campesinas como La pastora devota del rosario (vid. nº 108) despeñan entre sus dedos las cuentas de una camándula que resulta transversal a todas las clases sociales y representa por ello un escudo protector frente a la tentación del maligno o a la lujuria del raptor protagonista de este romance. Es evidente que este galán “tan bizarro” se finge somnoliento para estudiar y ver la reacción de la raptada, con quien en última instancia piensa desposarse; pues de haberla querido solamente por amiga no se hubiera parado en remilgos ni sesteos.
Fotos de los rodaos que lucimos el día de San Mamés.
1 de octubre de 2010
Buzones
Los buzones son cosa moderna en Ayoó. Antes, el cartero venía y te hacía entrega en mano de la carta, o te la daba si te cruzabas con él por la calle, o abría la puerta (siempre estaban abiertas) y te la dejaba enganchada por detrás, en la madera, o te la metía por debajo al pasillo. Ahora, que quizás estamos menos en casa, las puertas están más cerradas y las cartas (más facturas que misivas de amistad o de amor) son más numerosas, han aparecido los buzones. Los hay de muchos tipos, generalmente prácticos, como el mío, de aluminio y con un tejadito (no tengo foto, vaya!!), pero a mi me han llamado la atención estos:
Foto 1º Buzón en la casa de Rosi y Ramiro en la calle Negrillos. Foto 2º Casa en la calle Casillas. Foto 3º Casa de Maiximo en El Canto. Foto 4º Casa de Aureliano en la calle Guapín. 5º Buzón de recogida de cartas en el Ayuntamiento.
30 de septiembre de 2010
La Iglesia por dentro: San Jerónimo
Hoy es San Jerónimo, un doctor de la Iglesia que también está presente en la Iglesia de Ayoó. Se encuentra en una pintura, en el retablo de la izquierda (visto desde la puerta), en la parte central, abajo.
Jerónimo de Estridón nació en Dalmacia y su dominio de los idiomas marcó su trabajo eclesiástico: estudioso del latín, del griego y con nociones de hebreo, su gran proyecto fue traducir la biblia al latín, en una versión que hasta 1979 ha sido el texto usado en la Iglesia católica romana.
Tuvo una agitada vida pués su amor al estudio, se combinó con un gran sentido crítico de todo lo que veía y no le gustaba, ya fuera de la ostentación de los clérigos o la falsedad de las damas piadosas. Llegó a ser secretario personal del Papa Dámaso y él mismo fue muy criticado por sus acusaciones y palabras y, gran escándalo, como si fuera un programa del corazón de los que pueblan nuestra televisión, se le acusó de tener relaciones con la que después sería Santa Paula. Así que harto de la situación, se retiró a Tierra Santa. Allí siguió con sus estudios, construyó monasterios para hombres y mujeres, una escuela gratuita para niños y hasta una hospería “para que si José y María visitan de nuevo Belén, haya donde alojarlos”. Murió en Belén, en el año 420, a los 80 años de edad.
A San Jerónimo se le representa con una variada iconografía y la cruz (la fe), la calavera (que indica penitencia) y la Biblia (su objeto de trabajo), tal y como aparece en la imagen del pueblo, es una de las más habituales. En estos otros retratos salidos de la mano de importantes pintores, Caravaggio y José de Ribera, la representación es similar a la del cuadro de Ayoó.
San Jerónimo visto por Caravaggio (1608) y por José Ribera (1629)
Bajo su patronazgo están los traductores y los hombres que explican la palabra de Dios.
Artículo realizado con la aportación de las páginas de San Jerónimo en Wikipedia y en Santopedia.
26 de septiembre de 2010
1949-1954: Reunión de quintos
1949-1954. Los quintos de estos años, los que ahora andan entre los 56 y los 61 años, se reunieron este verano para celebrar una jornada de confraternización. Podían ir todos los nacidos en ese período (con sus parejas) y se propuso la realización de una cena con posterior baile. La respuesta fue muy buena, se juntaron 36 personas que fueron hasta La casa de los cazadores. Encargaron empanadas y pasteles a Celso y Geno y un guiso de patatas que cocinaron Nides y Paulina.
La idea de organizar el encuentro partió de un grupo que amigas que pensaron que sería una buena ocasión para rememorar tiempos pasados y reforzar lazos de amistad. Pensado y hecho. La comida, estupenda por lo que cuentan, el ambiente divertido, muchas risas, muchos recuerdos de los años mozos, y la guinda, el baile que organizaron en El Canto, con Los Pichas y sus pasodobles, jotas, rumbas y el baile de la escoba.
Como se puede ver en las fotos, el buen rollo presidió la reunión, en la que todos los participantes lucieron una elegante banda con el lema “1ª reunión de Quintos”, como si de un concurso de Misses se tratara.
Con la comida que sobró y con las ganas de juerga que continuaban, los quintos decidieron hacer una merienda al día siguiente en Requeijo y visto el éxito, seguro que la reunión tiene continuidad en años próximos.
Estas que he puesto aquí, son unas cuantas fotos del encuentro, que me han hecho llegar Rodolfo, Armando y Fermín, a los que agradezco su amabilidad. Todas las fotografías se pueden ver en este álbum de Picassa, aquí.
Si alguno de los asistentes tiene más imágenes y quiere que se vean junto a estas, no tiene más que ponerse en contacto conmigo y las uniremos.
Si alguno de los asistentes tiene más imágenes y quiere que se vean junto a estas, no tiene más que ponerse en contacto conmigo y las uniremos.

24 de septiembre de 2010
El transformador
Los transformadores de Ayoó: La caseta del transformador que se hizo cuando llegó la luz a Ayoó (ver el post Y se hizo la luz). A su lado, sobre dos vigas de hormigón, el moderno transformador, más pequeño, más eficaz y más feo.
Interior de la vieja caseta del transformador, con el tinglado de aislantes cerámicos aún en su sitio.
Abertura en la parte superior de la construcción.
El interior lleno de basura y leña.
Para saber más sobre estos edificios que tan útiles han sido a nuestros pueblos, recomiendo la lectura de un par de artículos: el publicado por el profesor Pérez Mencía en su blog Patrimonio Popular (aquí) y el del Ti Joaquín también en su blog (aquí). Interesantes, documentados y con preciosas fotografías ambos.
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