7 de septiembre de 2020

Arboles de Ayoó: Renovación

Este verano Ayoó ha renovado su plantel de árboles. Había algunos que estaban enfermos o que causaban problemas y que han tenido que cortarse. Siempre que se pierde un árbol es una pena, pero también hay que procurar que no causen problemas o que los puedan causar con un viento u otro fenómeno metereológico.

Según me contó David Martínez, el alcalde, estos son todas las actuaciones el Ayuntamiento en nuestro parque arbóreo: Se han talado los álamos blancos del parque de Las Escuelas, los chopos de la zona del Tiar, donde el corral de Felisa, el abeto que estaba en el parquecito en la zona de las Escuelas, a la entrada del pueblo y que estaba levantando el asfalto. También se cortaron algunos de los árboles del cementerio de Carracedo. 






Pero el que más hemos notado todos ha sido la tala del Pino del bar de Loli. Así, con este nombre (incorrecto) conocíamos todos este árbol que ya era una referencia de Ayoó, ahí en el cruce de calles, donde quien más quién menos hemos arrimado la silla a su sombra.






El árbol no era un pino, era una variedad de ciprés, Cupressus arizónica, ciprés de Arizonia, árbol de porte mediano natural de la zona sudoeste de Norteamérica, entre el sur de Estados Unidos y el norte de México. 

Es un árbol que se ha plantado mucho en los últimos años, tanto para que crezca como tal, como árbol, como para darle forma y podarlo y usarlo en setos. El problema es que este árbol tiene mucha resina en el tronco que mancha la zona en la que crece, la pone resbaladiza. 

También durante su floración es un problema por el polen, que mancha mucho y que provoca problemas a los alérgicos. Supongo que serían estas las razones que han llevado a su tala, las molestias a los vecinos de la zona. 



Todos vamos a echar de menos su porte en el pequeño parquecillo de la calle Corrales, junto a las flores y el melocotonero, pero ya tiene sustituto, un tilo que se ha plantado donde estaba la Arizónica. 




Los tilos pertenecen al género  de las malváceas. Son árboles que viven muchos años, hasta 900 años y pueden llegar a crecer hasta los 20 o 40 metros de altura. Pierden la hoja en otoño y sus flores, las tilas, tienen propiedades medicionales por todos conocidos.


También ha desaparecido de Ayoó otra gran figura, la del árbol que Pedro y Visi tenían en su jardín y que se veía desde el camino del reguero e incluso desde la zona del camino de Perafondo. 



También lo llamábamos "pino" pero en realidad era nada más y nada menos que una sequoya, un árbol de la especie de las coníferas que es conocido por su gran porte. 

El mayor árbol del mundo es uno de esta especie que está en California, el conocido como General Sherman, de 83 metros de altura, 31 metros de circunferencia y 2.200 años de vida. El de Pedro y Visi no eran tan grandote, pero ya les había causado problemas con las raíces y su tronco ya demasiado grande para el lugar donde estaba.

Pero no solo hemos perdido árboles, también hemos ganado algunos. El año pasado se plantaron varios alrededor de la fuente del Coito, donde se ha colocado una mesa y se ha limpiado la maleza. 


Lo mismo se ha hecho en la zona de acceso al pozo del Coito, se han plantado árboles variados... ahora queda saber los que tirarán para arriba y nos darán sombra en los próximos años.


Con este post inicio una serie dedicada a árboles del pueblo, una idea que tenía hace tiempo y que comenzamos con este post.

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