29 de junio de 2010

El ramo de San Pedro

Antaño, era costumbre que el día de San Pedro los novios pusieran un ramo en la puerta de las novias. Esta tradición se hace en otros pueblos el día de San Juan, pero en Ayoó no es así y este cambio se recoje incluso en un refrán:

“El día de San Pedro te puse el ramo que el día de San Juan no pude, que estuve malo”.



Novio colocando un ramo en la casa de la pretendida.
Fotografía de la página Cuadernos de Campoó (Palencia)

27 de junio de 2010

La Iglesia por dentro: Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

Hoy se celebra la Virgen del Perpetuo Socorro, una imagen que también se encuentra en las paredes de la Iglesia del pueblo, en un cuadro colgado en la pared de la derecha (vista desde la entrada), cerca de la zona del confesionario, a continuación de la Cruz de las Misiones.



La lámina de la Iglesia de Ayoó es uno de los cientos de miles de reproducciones que pueblan el mundo, ya que se le tiene una gran devoción a esta imagen bizantina. El icono original está en la Iglesia de San Alfonso, en Roma, regida por los padres redentoristas, grandes misioneros que han propagado la imagen por todo el mundo. Esta Virgen es, por ejemplo, la patrona de Haití y hay santuarios bajo su patronazgo, muy visitados, en la India, Singapur, Filipinas o Brasil.



Icono original de la Virgen del Perpetuo Socorro que se encuentra en la Iglesia de los Padres Agustinos de San Alfonso, en Roma.


El cuadro en si es una pintura al temple sobre madera. La Virgen y el Niño ocupan el plano principal y los arcángeles con los instrumentos de la pasión en la mano, les flanquean. El niño mira asustado lo que será su futuro y se aferra a la mano de su madre. Pintado en estilo bizantino, las letras que aparecen están en griego y como curiosidad, se señala que en la época en la que se pintó no se estilaban las aureolas de santidad que fueron añadidas al cuadro muchos años después. No se conoce la fecha de realización del icono, que se data desde el siglo X hasta el XV.


Nuestra Señora del Perpetuo Socorro es la patrona de las aseguradoras.


Texto realizado con las aportaciones de los artículos de Wikipedia y en la página de las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María, donde se puede encontrar también más información sobre el origen del icono, su historia y su interpretación artística y teológica.

25 de junio de 2010

Retratos

Una nueva imagen de La Audiencia que refleja el antes y ahora de este destacado lugar del pueblo. La foto antigua es de mi tía Paulina y aparece ella, bien jovencita, con uno de sus sobrinos. Están junto a la panera del Ti Valentín Ferreras, edificio que ahí sigue, bastante destartalado y deteriorado por el paso del tiempo, mientras las casas de alrededor han dejado paso a buenas y renovadas construcciones. Echando cuentas, supongo que serán 50 años o más los que separan ambas instantáneas.





Curiosamente, en este mismo lugar tenemos una imagen familiar muy querida: la de mi madre y mi hermano, un rubiales de apenas dos o tres años, posando para una foto que querían enviarle a mi padre, que se había ido a trabajar fuera del pueblo para buscarse el jornal. Ambos tienen aspecto de auténticos “cuitadicos”.


La foto está hecha en el mismo lugar, pero lo que no se ve es lo que ha cambiado lo de alrededor. La panera citada y todas las casas de ese lado quedaban en una calleja cerrada al otro lado por el edificio de las antiguas escuelas, que quedaban en lo que ahora es el centro de la plaza. La casa de Flora y la de Antonio El Andaluz y Teresa, quedaban en un rincón y después, donde ahora está la casa de Arcadio, estaba la casa de una tía de mi madre, la Ti Odosia, una señora ciega.

22 de junio de 2010

Gateras

Hace una semanas me encontré con un precioso artículo en un blog que suelo frecuentar (cosas de la deriva de esto del internet...): es el Blog de Ibias (Asturias), “El lejano oeste”. Allí María hacía un repaso repaso fotográfico por las gateras de Ibias, bien variadas y artísticas. ¡Anda, gateras, si en Ayoó hay un montón! Busqué y rebusqué entre mis archivos y he encontrado un puñado de puertas con gatera en Ayoó que paso a enseñar a continuación.

Las gateras ya se sabe lo que son, los agujeros que se dejan en una puerta o pared para que el misín entre y salga de la casa. El gato vigila que no haya ratón dentro pero como tipo libre que es, le gusta estar y no estar, entrar y salir, y lo hace por su puerta...

Lo habitual es dejarle un agujero en la puerta, como en estas que siguen






Todas estas puertas pueden verse en esta colección de fotos, aquí

A veces, es un hueco en la pared, como ocurría en la casa de mis abuelos. Nuestras gatas, la blanca y negra zalamera y cariñosa, traída por mi tía Paulina, la blanca y la gris, más huidizas, todas ellas pasaban por el hueco que se ve en esta preciosa foto: el que está a la izquierda de mi abuela Menta, casi escondido por el tronco que sustituyó a la piedra-banco que había en ese lado y que quitaron cuando llegó el cemento. La piedra se calentaba con el sol del día y a las gatas les encantaba salir por el buraco y tumbarse allí, en la piedra templada.




También entraban por un hueco en la pared en esta casa de la Calle de la Iglesia. A la derecha, abajo, vemos una piedra que tapa ahora la gatera que hubo, junto a la puerta.




Pero a veces, no les hace falta mucho... estas gatas que fotografié junto a una casa de la calle de la Iglesia, se metieron rápidamente en casa por el vano que queda entre la piedra y la madera que cierra por debajo las puertas grandes. En cuando di un paso más de lo que ellas consideraban seguro, por allá se escaparon.


O en esta puerta de la huerta de la culaga que está junto a mi casa, se cuelan los gatos por el roto del cuarterón.


21 de junio de 2010

20 de junio de 2010

Palabrero Ayoíno (13)

Albarda: Pieza principal del aparejo de las caballerías de carga, que se compone de dos a manera de almohadas rellenas, generalmente de paja y unidas por la parte que cae sobre el lomo del animal (Definición del Diccionario de la Academia).


Albarda. Fotografía tomada de la web de Bonella (León)


La albarda se ponía sobre el lomo del animal y sobre ella se colocaban las alforjas u otras piezas para la carga, como las carguillas. También servía, evidentemente, para ir cómodamente sentado sobre la caballería porque no hay cosa más molesta que ir “a pelo” (después de probarlo con el macho de mi abuelo, cuando veía las pelis de vaqueros con los indios cabalgando a pelo... en fin... qué daño!!!!).


En mis recuerdos de niña está la albarda del macho de mi abuelo colocaba a la izquierda de la puerta, tras la parte que no se abría, sobre los sacos de azufre, en una esquina que había antes del escalón que daba acceso a la cocina de humo.

En la página de la Revista de Folklore de la Fundación Joaquín Díaz, se trancribe una charla con un albardero ambulante gallego, que bajaba hasta La Cabrera leonesa. Allí cuenta cómo se hacían las distintas partes de la albarda:
Se precisaba lona -lienzo, tela-; estopa, paja, cuero, hierro, agujas, hilo gordo, un carrete de cera y la tabla. Se diseñaba según un molde. Se cortaban las fundas de cuero. Se cosía. Se llenaba de paja de centeno bien extendida. Se recosía por abajo. Se ponía el arco que era un armazón de hierro y se le recosía a la paja. Se metía paja de nuevo, pero poca paja. Se volvía a coser, y al hacer este recosido se ponía el cuero que podía ser piel de cerdo, que era muy buena, de piel de caballo o de piel de becerro. Por fin se hacía el estambrado, que era el coser a la albarda unas almohadillas por delante y por detrás; las almohadillas se llamaban estambrillas. Una albarda podía tardar en hacerse uno o dos días Había varias clases de albardas: grillotes, cuadradas, galápagos y la albarda gallega.
(...) Un material primordial era el cuero. Los cueros se obtenían de diversos animales: de las vacas se sacaban los cueros para los correajes: atafales, retrancas, cinchas, ramales... De los becerros, los cueros para las alforjas, las albardas y las molidas de las vacas. De los bueyes se sacaba el cuero para el material más gordo. De los caballos, ovejas y cabras se obtenía el cuero para las albardas y albardones y de los cabritos el cuero para los fuelles. De la piel de los conejos se sacaban cobertores. De los cerdos se sacaba piel para albardas, albardones y cribos.
El cuero mejor era el que salía de los lomos y de los alrededores de los lomos de los animales, se llamaba el sillero, y el mejor sillero era el de las vacas.
(...) Otro material indispensable era la estopa del lino. En ocasiones la casa que pedía las reparaciones o la fabricación de una albarda o similares, ponía el cuero y sobre todo la estopa para los albardones. El tercer material era la paja. La mejor era la de centeno. Y un cuarto material era la lona, la tela de relleno para las albardas. Esta tela se obtenía del restos de ropas viejas y la ponía la casa para la que hacía las albardas.

Cincha - Tira de cuero que sujeta la albarda a la tripa del animal. La del barriguero servía para que no se levantara el carro con las caballerías. También podía llevar una cincha por detrás, la tarra, para que no se moviera o se le colocaban estribos para acoplarle diversos aperos...





Cincha, web de Malva (Zamora)

Sillín: esta es una albarda pequeña, para una sola persona, que se usaba cuando se iba arando o para los carros de mulas. Hay de varios tipos, de montura o de sillín de carro, que es la de la foto.


Web de Malva (Zamora)


Esta es una albarda para llevar con los carros de varas (el que era tirado por caballerías).

Web de Malva (Zamora)

Lo que parecen estribos es para meter las varas.


Lomera: Este es un tipo de sillín, el más pequeño, para la trilladora.

Web del pueblo palentino de Espinosa de Cerrato.

 
Alforja: Definición de la RAE,(Del ár. hisp. alẖurǧ, y este del ár. clás. ẖurǧ).f. Especie de talega abierta por el centro y cerrada por sus extremos, los cuales forman dos bolsas grandes y ordinariamente cuadradas, donde, repartiendo el peso para mayor comodidad, se guardan algunas cosas que han de llevarse de una parte a otra.


La primera alforja, con los cántaros tal y como se llevaban antaño, es de la web Pedrosa del Rey (Valladolid). La segunda, de la de Olleros de Tera.

Angarillas - Definición del diccionario de la Academia: (Del lat. *angariellae, dim. de angaria, prestación de transporte)./ f. Camilla para transportar a pulso enfermos, heridos o cadáveres./ f. pl. Andas para transportar en procesión imágenes o personas sagradas. / f. pl. Andas para transportar materiales de construcción o de otro tipo.



Se usaban para sacar la basura a mano, por ejemplo, en casas donde no tenían puertas grandes, se limpiaban las cuadras sacando a mano, con esta pieza, el abono.

Web de Deza (Soria)

Carguillas – Pieza de madera que servía para poner cargas en las caballerías, por encima de la albarda. Se ponía el verde en las caballerías, se ponían los hatijos de yerba, de berzas o de nabos.
 
Collarón - Pieza que se le ponía en el cuello a la caballería para poder engancharle los aperos. Llevaban almohadillas para que no se rozasen la piel. En los brazaletes iban los arados y carros enganchados.




Dos collarones diferentes, uno es de la web de Bonella (León) y el otro de Espinosa de Cerrato (Palencia)


Esta foto que ilustra los collarones que llevan las mulas para tirar del trillo, no está muy nítida, pero tiene el valor de ser de Ayoó: 
En la foto están mi tía (de pie) y Domingo, su hijo, (con un niki a rayas) y los otros los he identificado con su ayuda, Jesi (a la derecha, en sombra y casi escondido por el rabo del mulo), Vitorina (la hija de Simonín, la persona mayor que sujeta a un niño... no se la ve muy bien pero el corte de la cara es similar y como tenían las eras al lado y hacían mucha faena juntos, es muy probable que fuera ella) y Fahid (el hijo de la patrona que mi tía tenía en Francia, cuando marchó allá a trabajar, un niño franco-argelino, “argeliano” como le decía mi tía).

18 de junio de 2010

El muerto y el castaño

Un chiste de mi madre:


Un vecino murió en un pueblo y cuando le llevaban a enterrar, en su féretro, revivió y se agarró a las ramas de un castaño.
Al año siguiente volvió morir y vuelta a llevarlo al cementerio en su féretro. Y la viuda les decía “¡¡libraimelo del castaño, no pase lo del otro año!!”.