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25 de diciembre de 2022

Calle de la Iglesia (8): La chimenea de Elisa

En la confluencia de la Iglesia y el pilo, hay una construcción que no está exactamente en la calle de la Iglesia pero que sí se ve desde ella y por eso la voy a incluir aquí, en el repaso de la calle. 

Año 2010
Año 2018

Hablo de la chimenea de tejadillos que está en la casa de Elisa y Cecilio

Esta edificación era la  vivienda de los padres de Elisa, Guillermo y Anastasia  (hermana de mi abuela Menta), padres de Isaías, Alberto, Felipe, Germelina, Guillermo y Elisa, la más pequeña y a la que le correspondió el inmueble en el reparto de la herencia. Creo que la casa la hizo el padre y cuenta con esa espléndida chimenea de tejadillos que corona una cocina de arcos, tan habituales en las construcciones de Ayoó y tan perdidas hoy en día (aquí hablamos en su día de ellas ). 

Año 2019

En esta vieja foto de la fuente de la Iglesia que alguien colgó en el grupo de Facebook del pueblo, se observa la parte inferior de la chimenea, el ventanuco que se ve desde la calle.
Año 2008

Verano de 2020

Elisa y Cecilio construyeron su casa en Ayoó sobre esa vieja casa familiar, pero decidieron dejar la chimenea de faldillas y toda esa parte de la vivienda, que no solo han preservado, si no que la tienen en uso cotidiano. 

La chimenea por dentro.


Durante años, cada temporada, encalaban y preparaban la cocina por dentro y también hicieron todas las mejoras y labores de conservación posibles en el exterior. 

Esta foto la encontré trasteando por internet y venía a nombre de Juan, pero ni idea de quién es. 

Año 2008

Año 2008

Año 2013

Hace unos años, cuando ya vieron que trabajar con la cal cada año les iba siendo difícil, revocaron la cocina con un material más moderno y duradero pero que respetaba la esencia de la construcción. También revocaron la chimenea por fuera, con la misma intención. 

Año 2016

Verano de 2016

2016

Año 2016

Año 2019

Es una cocina que mantiene además, con los muebles y menaje de cocina de aquellos años. He tenido la oportunidad de hacer un reportaje fotográfico de todo esto, que publicaré dentro de un tiempo en este blog.

Año 2018

2013

2013

Año 2016

Verano de 2017

Verano de 2020

2020


Con la reciente desaparición de la chimenea de la casa de Casilda, esta es prácticamente una pieza de museo, digna de conservarse. 

Año 2020

Año 2012

2020

Año 2020

Año 2008

Año 2009

8 de febrero de 2021

Ribera Santibañesa del Tera (2)

Seguimos nuestro camino por el paseo de la Ribera Santibañesa del Tera. Tras dejar atrás la zona de los árboles pintados, el Bosque Encantado, seguimos el sendero admirando los paisajes del río a nuestra derecha y pasamos también por un viejo puente de madera hasta llegar al molino que data del s.XIX.






El molino está en ruinas, pero se puede observar bastante bien lo que fue su estructura y yo creo que entre los arcos se ve hasta una de las ruedas de molienda. Esta es la historia que se puede leer en el cartel informativo: 




El molino data de mediados del siglo XIX y viene a dar el servicio que en su día dieron otros cuatro molinos en la zona: El Molinico, Las Peñas, Las Fuentes y El Soto y se encontró con la disputa de otro molino que se hayaba en la otra margen del río, el molino de la Cañada, una disputa que llegó a los tribunales porque denunciaban que hacer otra construcción similar "les ocasionaría el sangrado del río ya que las aguas embalsadas en la Presa de Miguelón tenderían ir hacía el nuevo molino y no hacía el suyo". Finalmente se le da el visto bueno en enero de 1855. 



El molino estuvo en marcha hasta la década de 1960, 100 años de labor.



Según se cuenta en el cartel informativo, el molino contaba, tras la explanada de acceso, con una entrada con almacén y cuadras, una sala molinera con tres muelas y a continuación, un dormitorio y una cocina que daba acceso a la explanada  posterior.




Tras dejar atrás el molino entramos en la zona que fue la más difícil de sortear, no por nada, es que estaba llena de agua y por un momento no sabíamos si podríamos seguir por donde nos indicaban las flechas o si íbamos a tener que vadear por el agua. Al final saltando un poco de piedra a tronco, conseguimos pasar sin mojarnos los pies. 





En el lugar encontramos el banco de arriba, por lo que leo en alguna publicación, se llama zona de La Hoya Sabina.




La zona es espectacular, con mucho árbol y por tanto, cerrada y enmarañada, con el sol por fuera le daba una luz muy especial y parecía que estábamos en la selva. Las fotos son testigos de lo especial del lugar.
Hasta aquí llegamos en esta segunda etapa (que andando son unos minutos, no demasiado tiempo).