Más de una vez os he hablado e
invitado al grupo de Ayoó en Facebok. Allí charlamos un ratito, nos
vacilamos, recordamos y de vez en cuando, alguien se descuelga con
alguna joya en forma de foto antigua. Una de las más comentadas (en
el facebok, pero también en el pueblo, fotocopia en mano) ha sido
esta preciosidad de imagen, la de la maestra Doña Tránsito con un
grupo de alumnas a finales de los años 40.
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Fila de arriba, de izq. a dch.: Eufemia (la de Matías); Avelina Cano (la madre de Domingo) ; Isabel (la de Manolo); Tránsito (la de Sebastián); Josefa; Manuela (la de Máximo); Carmina; Martina (la de Gerardo); Inés (la mujer de Arcadio).
Fila de abajo: Irene (hija del Ti Bernardo); Benigna (la madre de Luis Miguel); María (hija del Ti Agustín); Antonia (la de Justi); la maestra, Doña Tránsito; Pilar (madre de Michel); la siguiente no está identificada; Cándida ( la de Francisco) y Antonia (la de Manolo). |
Cuando fui al pueblo se la enseñé a
mi madre y me contó una anécdota tierna y triste que puedo poner
aquí tras haber conseguido su permiso (aunque a regañadientes).
“Mira, ves la chaqueta que lleva
Antonia? Pues fue mía durante un día”. Resulta que Antonia y su
madre habían comprado la chaqueta en Santibáñez. Y mi madre bajó al pueblo vecino con su padrastro y la compró también. Se la puso
el día de Pascua, toda chula que iba Emilia con su chaqueta de
cuadros, cuando la madre de Antonia la llamó y le preguntó a ver de
dónde la había sacado... Mi madre, llorosa, se lo contó a su
padrastro, este fue a hablar con la madre de Antonia y juntos bajaron
hasta Santibáñez. Resulta que la culpa de todo el malentendido fue
del vendedor que, muy cuco él, había vendido la prenda dos veces: la primera a Antonia y madre, que se la dejaron olvidada allí. En vez de
recogerla para devolverla, la vendió de nuevo, esta vez a mi madre,
que llegó detrás. Antonia recuperó su chaqueta de cuadros y mi
madre se quedó sin ella y con el disgusto.
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