1 de agosto de 2008

Agosto, mes de las vacaciones


Mi familia llegando al pueblo en el viejo autobús


Llega agosto, el mes de las vacaciones y del “todo cerrado”... en las ciudades. En el pueblo es el mes del lleno total, de la gente en las calles, las meriendas en Requeijo o las cuevas, de la comida en la Casa Rural de Congosta (está haciéndose un clásico), el aperitivo en el bar, los niños en las calles, las bicicletas, los casi atascos (demasiados coches para mi gusto y la gente que no sabe subir una cuesta sin ellos, con lo bueno que es andar...). Llegan las fiestas, los reencuentros, las charlas...

Cuando era pequeña me preparaba para todo el ritual de preguntas: “¿cuándo habéis venido? ¿para el mes? ¿Y cuándo marcháis? (como decía mi amigo Trice, que parecía que ya estabas de sobra, ja ja)”
Las señoras de negro todas, como mi abuela, me achuchaban, me llamaban rosa, me decían que guapa estaba (de más mayor, eso significaba que había cogido kilos!!!!) y me daban un montón de besos que yo no había pedido (desagradecida que era una) y que llevaba fatal.

Los despistados te ubicaban usando el “y tú, ¿de quién eres?”. Mi respuesta políticamente correcta era “de Antonio y Emilia”. Si así no lo pillaban, recurría a nombrar a los abuelos. Y si ni por esas... recordaba el sobrenombre familiar: un “soy Cucharilla” y todo listo!!!!


En unos días, por allí nos veremos. Y si alguien no sabe quienes somos... ¡¡¡cucharillas!!!!

11 comentarios:

Triceratops dijo...

Bueno chica pues a partir de hoy yo tambien cuelgo el cartel de cerrado por vacaciones. Me largo ya mismo que creo que tengo cena nada más llegar al pueblo.

Seguro que las WIB (las mujeres de negro)a mi no me preguntan nada porque me ven cada poco tiempo pero nuevamente lo echaré de menos, con lo que me gusta el soniquete del interrogatorio de recepción.

Como me gustaría tener el don de la obicuidad, no para estar en varios sitios a la vez sino en varias épocas a la vez siempre en el mismo sitio AYOO DE VIDRIALES; en el Ayoó de hoy, en el de esos barrizales que aparecen en la fotografía, en el de mis abuelos, jovenes aun, luchando por sacar adelante a una generosisima prole con fuerzas todavía para cantar mientras faenaban en el campo...

En fin como solo Dios y algunos Lamas son capaces (¿?) de desdoblarse de esta manera, me conformaré con irme a pasar unos días de paz, tranquilidad, fiesta, reencuentros, buenisima compañia, lejos de los problemas de ciudad, de la crisis (ups "fuerte desaceleración" quise decir, perdona ZP), de los teléfonos (¿?) y ordenadores en nuestro querido pueblo.

Os estaremos esperando.

Saludos

Triceratops dijo...

Por cierto cucharilla, yo no pongo mi mote por si algún despistado todavía no se ha enterado de quien soy. Mantenerme en el anonimato me da un subidón, un no se que y un que se yo, un "je ne sais quais" que me mola.
Hasta pronto a los tres.
Saludos

IRM dijo...

Bueno, trice, come con moderación, recuerda que los tuyos erais vegetarianos e hincharte a carne te sienta mal... Buscaré por el pueblo, cuando llegue, un bicho grande, con tres cuernos en la cara, jeje... a ver si te reconozco!!!!

Anónimo dijo...

Cuanta envidia me dais con buestros comentarios del pueblo, pero yo soy mas rapido ya estoy por el esperando,las vacaciones es el mejor invento que han hecho, tenian que ser cada tres mases. hasta pronto aqui les espero.
Sandokan

IRM dijo...

Que disfrutes mucho, Sandokan... lástima que no podré saludarte si no te idenficas :)!!!!!

Mar dijo...

Felices vacaciones a los cucharillas, que disfruteis mucho!!!

Besos

Mar

IRM dijo...

Gracias, guapa!!!! lo mismo, que no te queda nada ya...

quecaro dijo...

Pasarlo muy bien!
!qué historias más bonitas cuentas !!Haz muchas fotos!
Besos!!

Sonia

IRM dijo...

Gracias, Sonia... se intentará pasar bien, no lo dudes!!!!

M i K e L dijo...

Me he sentido del todo identificado con tus dos últimos párrafos. En el pueblo de mi ama, en la Rioja, las preguntas eran las mismas, los comentarios los mismos y hasta lo de "y tú, ¿de quién eres?" teniendo que usar tus mismas tácticas de recurrir al apodo familiar, en mi caso, los Cachodos, así sin N.

Por lo demás tu descripción coincide con lo que era el pueblo, Treviana, hace unos años porque ya no va tanta gente, ya no hay lleno en ningún sitio y este verano creo que aún menos porque se ha notado la crisis. Por cierto, a mi me revenntaba eso de que te viesen subir con las maletas desde nos dejaba el autobús de línea (no hemos tenido coche), y a modo de "hola" te dijesen el manido "cuándo marcháis"... notejode! pero si aún no hemos llegado.

Gran post, Isa!

IRM dijo...

Gracias Mar, Sonia y Mikel (a los demás os veo más por aquí) y podeis meter la nariz cuando quérais!!