8 de junio de 2017

Palabrero ayoíno (24)

Compromiso - Tapa que servía para apretar las uvas cuando se hacía vino.
Este es el compromiso de la bodega de mi familia, apoyado en la pared de la cueva porque  en los últimos años se hacía el vino desde una pequeña prensa que se tenía en el chabolo, encima de la bodega.


Así lo explicaban en el blog “Arco del ferial de Santibáñez”(...) Se echan las uvas por la zarcera o vaciadero situado justo encima del lagar, se colocan bajo la viga en torno a un tablero o rueda de madera, de unos dos metros de diámetro, llamada “compromiso”. Sobre él se ponen unos tarugos rectangulares atravesados formando un armazón o “castillo”, a continuación una o dos personas giran el huso dando vueltas alrededor del pienso, mediante una palanca.

Concha de jabón: Pastilla de jabón casero ya muy gastada y que se solía dar a los niños para lavar. 

Culebrina: Así se ha llamado siempre en el pueblo al Herpes zóster. Son unos granos o vesículas que salen en la piel siguiendo el trayecto de un nervio (de ahí lo de la culebrina, porque va enrollándose por el cuerpo o a lo largo de brazos o piernas). Lo sufren aquellas personas que han pasado la varicela, el virus queda atenuado en el cuerpo y sale cuando uno está bajo de defensas o en una situación de estrés.


Dogal: cuerda o soga utilizada en las tareas diarias, para atar los productos que se llevaban bien a cuestas, bien en la caballería o también con la que se sujetaba la pieza de metal que se le ponía a las vacas en la nariz para controlarlas.

Esta palabra sí está reconocida en el Diccionario de la Rae y tiene su orígen en el latín “ ducāle”


Faltriquera: Pequeña bolsita de tela que se ata a la cintura y se lleva colgando bajo la vestimenta, bajo el delantal o bajo la falda y poder llevar allí pequeños objetos. Es una palabra que casi tal cual se usa también en gallego (faltriqueira) o en euskera (faltrikera). Viene, según el diccionario de la Rae, del mozárabe ḥaṭrikáyra 'lugar para bagatelas'.

Faltriquera de Marian, la de Matías y Eufemia.
Faltriqueras bordadas en el Museo Etnográfico de Castilla y León, en Zamora.



Gorjas: Garganta. Se usa tanta referirse a los animales como para las personas. Es una palabra recogida en el diccionario de la Rae y viene del francés, “gorge”, garganta.


Priar: Estropear. Una palabra muy usada en tiempos de los abuelos… ahora hacía mucho que no la escuchaba, me la recordó mi madre citando a una señora ya fallecida.


Verdegar: Ponerse verde el campo. Por ejemplo, cuando empieza a salir el cereal y va tomando un tono verdoso la tierra cultivada.


28 de mayo de 2017

9 años de blog



Soy un poco desastre con los cumpleaños, a veces, hasta con el mío. Y desde luego, un desastre con el cumple de este blog que comencé a publicar hace ya nueve años. ¡¡Y casi se pasa el día y no lo recuerdo!!

9 años ya de historias, fotografías, gentes, felicitaciones, alguna bronca... y mucho cariño, de verdad, por la gente que ayuda y por ese vínculo que tenemos a partir de ese pequeño punto en el mapa llamado Ayoó de Vidriales.

Así que hoy, estamos de cumpleaños. 


22 de mayo de 2017

El Caño


El caño es uno de mis lugares favoritos de Ayoó. Está cerca de mi casa y vamos diariamente a llenar el botijo, una tradición que en mi casa no perdemos: aunque ella agua del grifo está muy buena, hay que beber la del botijo. 




Hace unos años, cuando nos fuimos a vivir a esta casa, también íbamos al pilo del Caño. Entonces aún estaba lleno de chopos y las mujeres que iban allí a lavar dejaban las sábanas tendidas en la hierba para orearse (se enjabona la ropa y se deja al sol para blanquear y quitar las manchas). El agua del Caño tenía fama de ser la mejor para lavar las sábanas, las que mejor las dejaba.


Esta foto es ya de finales de siglo (je je... cómo suena así), como de los años noventa y tantos. La de la derecha es mi madre, la del centro creo que es Kika, la de Sergio y la otra señora no la identifico.
Aquí la que escribe, en la tarea.



Aunque en los pilos, ya se sabe, no solo se lava ropa...

Lana, seguramente de un colchón.
Mis sobrinas, lavando los hinchables de casa.



Mi madre, lavando tripas de un cordero.

Mis sobris e hijo remojándose en el pilo, como solían terminar cada vez que me acompañaban a lavar.


Yo sigo bajando de vez en cuando, a lavar unas zapatillas o cosas de poco. Ahora es casi excepcional ver a alguien allí y las ranas mandan en la poza.

Regina, la madre de Pura la de Rafa, lavando en el pilo hace ya unos añitos, en el verano de 2009.


Desde esos años, poco ha cambiado el pilo y algo más la zona. Con el aparcelamiento se quitaron los árboles y se recondujeron los caminos de acceso y el reguero. Y despues, en las diferentes hieras, se ha ido acondicionando la zona.

Años noventa.

Semana Santa del 2010.

Semana Santa del 2012.

Semana Santa del 2013.
Semana Santa de 2017.



Clásico cierre del desagüe del pilo: una tela de ropa vieja y una gran piedra encima.

Desagüe del pilo como estaba antes.

Nuevo desagüe, con un tubo que lleva el agua hasta el reguero.

Los recuerdos de mi padre sí nos llevan a un lugar bastante diferente: “En el lugar del pilo había una poza baja, con piedras, donde las mujeres tenían que lavar agachadas. Llevaban rodilleras, con una tabla y un saco doblado para las rodillas. Luego ya lo pusieron como está ahora”. 

Ese cambio llegó en 1968, según se puede ver en la firma del cemento del arreglo del Caño.

Inscripción original que indicaba la fecha del arreglo del pilo, "año 1968".

Creo que fue en el 2010 se remozó el pilo, se cerraron grietas, se echó cemento en la zona de lavar y se remozó la inscripción de la fecha del pilo.


En el verano del 2015, algún cenutrio se dedicó a golpear con piedras el murete de separación entre la zona de jabonado y de aclarado y quedó bastante dañado.

La zona del jabonado con llamaracos y el agua transparente, signo de que no se había lavado recientemente.

Aquí, con el color blanquecino que le da el jabón.
Unos meses despues de hacer este post, el Ayuntamiento arregló El Caño, tanto el pilo como la fuente. En el pilo han arreglado la división que alguien había roto a pedradas y también el murete del lado del aclarado.


La fuente estaba arreglada antes de esa fecha. Mi padre recuerda que entonces era una fuente abierta, “donde se llenaba el cántaro o el botijo metiéndolo dentro.



Benigno Tostón, “Benigno Manojo”, como se le conocía, el que fuera marido de Rosalina (padre de Pepe, Belarmino, Herenia, Gabriel y Marti), fue quien arregló la fuente y le dio la forma que ahora tiene, aunque como señala mi padre, “entonces se echaba poco cemento y ya se está abriendo entera”. 


La fuente en los años noventa.

En el frente se apreciaba una inscripción que ya apenas se lee y que creo que era el típico aviso de agua no tratada bacteriologicamente, como la de la Iglesia.

En uno de los lados de la parte de arriba de la fuente, aún se podía intuir la firma de Benigno: "Benigno Tostón. Ayoó". Creo que ya no es visible.


Parte posterior de la fuente, el agua a veces ya se escapa por estos laterales.


A veces también se atascan los caños, pero de momento, ahí se mantiene. El agua de la fuente tiene una mala fama de dar dolor de tripa, pero ya digo que en casa la bebemos siempre y nunca nos ha pasado factura. 


Así suele manar la fuente, aunque es más normal que salga más agua por uno que por otro caño.

Así nos lo encontramos en el verano del 2011, sin gota de agua. El tesón de Paulino y algún otro vecino, desatascó el caño y nos devolvió el agua, al menos por uno de los chorros.
Como he señalado más arriba, unos meses después de publicar este post, en Septiembre del 2017, el Ayuntamiento de Ayoó remozó la zona, tanto el pilo como la fuente, así que añado estos últimos cambios a posteriori, para que quede completo el repaso. La fuente se ha reforzado por los laterales y la trasera, por donde había grietas por las que se escapaba el agua y también en la zona de los caños.







Los alrededores de la fuente también han ido cambiando. Unas veces se pasaba por la derecha del reguero que va desde la fuente al pilo, otras, por el otro lado. Alguna vez nos hemos encontrado la zona como una auténtica selva, ahora, está empedrada.


Así pasábamos antes hasta la fuente, por el sendero que había a la izquierda.

La piedra sirve para bajar a la zona del pilo por encima del reguero.

En la hiera del 2014 se limpió la maleza cercana a la fuente y se empedró la zona, que en un primer momento quedó muy desnuda.

Aquí ya más vestida de verde.


Ahora es más fácil llegar la fuente por el sendero del lado derecho.

Piedra de paso sobre el reguero.

El reguero que lleva el agua de la fuente y llena el pilo.

El Caño está presidido por un gran chopo, que fue podado y limpiado hace un par de años.




El gran chopo, antes de la poda.

Trabajos de poda en la Semana Santa de 2016.



Para llegar hasta el Caño, por si hay algún despistado del pueblo o por si un visitante nos lee y quiere ir hasta este rincón, no hay problema, se alcalza desde varios lugares: 
Desde las calles del pueblo, desde la calle El Caño, por un lateral de la casa de Antonia hay un camino, se pasa el puentecillo que está sobre el reguero y ya estamos allí (trazo azul). También se accede desde la calle Palomares, por el camino que baja al lado de la huerta de Emilia, hacia abajo, a la zona de las paneras y todo para adelante, dejando a un lado las traseras de las casas de las calles (trazo verde). La última vía va desde el camino que va desde la zona de acceso al Coito a la carretera y que tiene a la mitad, un sendero que llega hasta la fuente (trazo rojo).


El Caño, un lugar con encanto en Ayoó.