1 de noviembre de 2017

Cementerios al lado

Como solemos hacer todos los años en esta fecha, en Todos los Santos, cuando la tradición católica manda la visita a los cementerios (aunque el día de Difuntos, como por fin me enteré, es el siguiente, el día 2 de noviembre), también nosotros visitamos un camposanto. En este caso, varios. Aquellos que están al lado o muy cerquita de las iglesias que han pasado por el grupo de "12 meses, 12 iglesias" puesto en marcha hace ya más de una año. 

Como muchos de los edificios eran ermitas, esas no tienen cementerio cerca. En otros casos, simplemente se encuentra alejado del templo. Y estos son los que nos han salido en la lista:

Carrado: El cementerio está al lado de la iglesia. Rodeado de un muro de bloques, tiene dos puertas, como el de Ayoó y árboles en una de las entradas. Es un camposanto moderno, digamos.






Todo lo contrario que el de Bercianos, que es un pequeño cementerio adosado a la Iglesia con un bello muro de piedra y hasta cruces en él.








Los de Rosinos y el de Brime también están adosados al templo, pero tenían la cancela cerrada, así que poco más pude hacer que fotografiar la puerta.



Y el más curioso es el de Tardemézar, la antigua iglesia de Santa Marina ahora reconvertida en cementerio, pero ya fue protagonista del blog justo el año pasado.


17 de octubre de 2017

Rollos y cruceros

En el artículo precedente, la protagonista era la Iglesia de Rosinos, un precioso templo que en su acceso cuenta con un crucero. Curiosamente, a pocos metros está el santuario de la Virgen del Campo que también tiene un crucero en su lateral, junto a su pórtico. No son muchos más los cruceros que encontramos en la zona y por ello, por su singularidad, he pensado dedicarles este pequeño apartado especial.

Crucero de la iglesia parroquial de Rosinos, dentro del pueblo.

El crucero del santuario de la Virgen del Campo.

 Los cruceros son cruces de piedra (aunque también los hubo de madera) colocadas sobre una plataforma de peldaños. Se situaban en un lugar público, generalmente encrucijadas, atrios de iglesias o lugares elevados. Aunque se conocen como monumentos religiosos cristianos, los etnógrafos hablan de ellos como de elementos de cristianización de lugares de incertidumbre (encrucijadas de caminos) y de rituales y leyendas asociados a ellos. 

 

Los cruceros son muy numerosos en Galicia (cruceiro), en Portugal y en la Bretaña francesa.

Tanto el de Rosinos de una iglesia como de la otra, responden a esa tipología, cruces de piedra, relativamente sencillas, junto al templo.






Aún hay otra cruz similar en un pueblo de la contorna, en Granucillo, en la plaza. Pero aunque yo lo identifiqué como crucero en un primer momento, al leer e informarme vi que no, que lo de Granucillo es, en realidad, un rollo: Una columna de piedra rematada con una cruz o una bola y que venía a significar que a esa localidad se le había concedido un villazgo, es decir, categoría de villa y plena jurisdicción en su término. 



En la base de rollo se puede leer el año, 1702.

El rollo de Granucillo estaba anteriormente rematado con una cruz, pero no era el elemento original, se había cogido del cementerio al romperse o perderse la anterior. En 2006 se restauró y se volvió a poner una bola, una reproducción de la primera.

Fotografía del blog Patrimonio Popular del profesor Mencía.



Más información:

En este blog he encontrado un buen artículo con fotografías sobre "rollos" y "picotas": 
http://baulitoadelrte.blogspot.com.es/2016/10/de-picotas-rollos-y-justicia.html

Cruceros en el mundo celta: https://historiadospuntocero.com/cruceiros-y-cruces-de-los-paises-celtas/

La restauración del "rollo" de Granucillo: http://www.elnortedecastilla.es/pg060618/prensa/noticias/Zamora/200606/18/VAL-ZAM-096.html

15 de octubre de 2017

12 meses, 12 iglesias: Iglesia parroquial de Rosinos de Vidriales

Rosinos es uno de los pueblos más pequeños que componen el municipio de Santibáñez de Vidriales, apenas viven cuarenta personas viven en él durante todo el año, muchas de sus casas están cerradas e incluso cayéndose... y sin embargo, es de las localidades con más patrimonio de entre las cercanas a Ayoó: Las ruinas del campamento romano de Petavonium, el santuario de la Virgen del Campo, una parroquia, una ermita dedicada al Cristo de la Veracruz y aún hay otra edificación de la que no sé mucho más (preguntaré) en la parte alta del pueblo, que parece haber sido una especie de convento. 



Hoy nos centraremos en la iglesia parroquial, situada en la parte baja del pueblo y dedicada a El Salvador, igual que la de Ayoó. Y como con la nuestra, en la mayor parte de los lugares que he consultado mencionan que la parroquia está dedicada a San Salvador y que se celebra la fiesta a principios de agosto. Como yo misma he errado varias veces con esto en nuestro pueblo, estoy casi segura que no es San Salvador si no El Salvador.

Además de esta fiesta, el día grande es en honor de la Santísima Trinidad el domingo anterior al Corpus.



Sea como fuere, es un edificio precioso. El recinto está rodeado de un muro y una verja y frente a la puerta de entrada tiene un crucero. El pie, por cierto, está un poquito deteriorado, con las piedras sueltas.









La puerta está protegida por un porche que renacentista, con dos medallones a los lados y la cruz de las misiones en la pared. 










Junto a la entrada encontramos la habitual lápida de recuerdo de los caídos (solo los de un lado, claro) en la Guerra Civil del 36.



El campanario tiene la entrada desde fuera del muro y tiene una cubierta de madera y un pináculo de piedra en la escalera de subida.













El cementerio está junto a la iglesia.



En el interior, leo que tiene tres retablos barrocos, pero como estaba cerrada cuando fui, no he podido ni verlos ni fotografiarlos.

Lo cierto es que es una de las iglesias más bonitas del Valle, la verdad... merece la pena una visita.