6 de mayo de 2017

Pendones



En Ayoó ya tenemos pendón… del de tela. La de los pendones es una tradición que se ha recuperado hace unos años, reviviendo con fuerza en los pueblos de la provincia de León y de Zamora. Bueno, ya sabemos que Ayoó tiene mucho de leonés, no en vano formó parte de esa provincia en siglos anteriores y en los años más recientes, por cercanía y accesibilidad, su comercio y vínculo era mayor con pueblos como La Bañeza o Castrocontrigo. Y así hemos seguido el rastro de este renacimiento del movimiento pendonero a la vez que ha sido una forma de recuperar un vestigio de nuestro pasado que se había perdido con el tiempo. Porque en Ayoó hubo pendón. Solo lo guardan en su cabeza los más mayores, aunque yo con alguno más joven he hablado y me ha contado que aún recuerda los restos de una pendoneta, un pendón más pequeño, en la Iglesia.


Todo esto lo cuenta muy bien Joaquín en su blog. Él mismo es uno de los impulsores de la recuperación de este pendón. Costeado por Víctor Manuel e Isabel, como antes se hacía con la función de San Mamés o San Bartolo, en esta ocasión se ha convertido la donación en un pendón. Estas son las imágenes de ese momento.











Joaquín ha indagado aquí y allí para rebuscar en la memoria y hacer el pendón lo más fidedigno posible a lo que fue. Así lo cuenta en su blog:

Ayoó de Vidriales tuvo su Pendón, como casi la totalidad de pueblos del viejo Reino de León. Razón de más por la condición de villa que vete a saber quien y por qué antaño concedieron a nuestro pequeño pueblo. Un Pendón que ya muy pocos mayores vieron ondear por las calles del pueblo, procesionado en las fiestas sacramentales. (…)

Alberto Alonso es uno de ellos, y su recuerdo es corroborado por otras personas de su parecida edad. Describe como fue la última salida desde aquella posición adelantada de niño monaguillo, al lado del párroco, justo detrás del Pendón. En la calle que sube desde el frente del ayuntamiento, justo en la esquina a mano izquierda, bajaba la procesión del día de San Bartolo. Llevaba el Pendón al cinto “el ti” Pascual Lobato, y el remo “el ti” Plácido Gutiérrez. Un remolino azotó el paño, perdiendo el pendonero el equilibrio, y yendo al suelo con el consiguiente rumoreo dentro de la comitiva. Los hombros trasladaron al caído a la Iglesia, y en la esquina derecha trasera donde hasta no hace tanto estaba la pila bautismal, reposó largo tiempo. Primero con el paño, después desnuda, la vara cumplió sus últimos años de vida como palo de escoba, para quitar las telarañas en la parte más elevada del templo. (...)


Y así se llega al nuevo pendón de Ayoó, que fue estrenado en la festividad de San Mamés y pasó los días siguientes en el altar de la igleisa, junto a la imagen del santo, al que habían trasladado porque se quería hacer una reforma del tejado de la ermita, reforma, por cierto, que parece que se retrasa porque ha pasado casi un año y aún no se ha realizado. 


Seguimos leyendo a Joaquín:

En el último año una familia ha querido donar un Pendón para San Mamés y cuantas tradiciones estén relacionadas. Puestos manos a la obra, hemos elegido una vara obra del maestro Emiliano, y las labores de costura de Mercedes Pérez, muy conocida en el mundillo folklórico como “Merche la cubanita”. El pasado 7 de agosto, en la explanada de la ermita, hemos visto el deseo cumplido con la bendición de un Pendón de 5,50 metros y su paño carmesí, con bastante seguridad como el pequeño de antaño. 


El primer fin de semana de mayo, en la novena a San Mamés, volvió a lucirse el pendón y suponemos que seguirá acompañando otras citas destacadas.


Fotografías de Pedro Gabriel Cortés.


Su origen está, posiblemente, en el ámbito militar, cuando los primitivos ejércitos no tenían uniformes y para saber quién era su señor se ponía una bandera militar en una lanza. Luego se pasó a un mástil y llegó a ser la identificación de la infantería. Más tarde se hizo inútil en el combate y quedó relegado a funciones ceremoniales. También fue uniéndose cada vez más a los eventos religiosos, popularizándose su uso en romerías y rogativas.

Pendón del grupo de Castrocalbón que acompañó a la procesión de San Mamés del año 2015.



El pendón cuenta con una gran vara o mástil, de entre 7 y 13 metros y una tela con los colores del pueblo al que pertenece. La tela suele estar dividida en franjas, siendo los más habituales el rojo y el verde y el blanco y azul en los más vinculados a lo religioso. Pesan y bastante, entre 15 y 35 kilos, que se enganchan a un cinturón con una especie de apoyo para que resulte más fácil de portar. También se ayudan de cuerdas, llamadas “remos” para mantenerlo erguido y guiarlo.

Rafa llevando el "remo" en esta foto de la novena de San Mamés de este año. Foto Pedro Gabriel Cortés.



Además de en Ayoó, se ha recuperado un pendón en Carracedo, que se estrenó en la fiesta de San Lucas del Espíritu Santo, y en el Santuario de la Virgen del Campo,entre los pueblos más cercanos.

Bendición del pendón en Carracedo. Foto La Opinión de Zamora-MAC

Más datos sobre los pendones:

- Blog El Ti Joaquín, aquí, aquí y aquí.
- El pendón de Carracedo, Tv Benavente

4 de mayo de 2017

Los mayos

Con la llegada del quinto mes del año, aparecen esos muñecos entre burlescos y reivindicativos que los mozos colocan en farolas y postes de Ayoó y de otros pueblos de la comarca. Son los mayos, de los que ya hablé en este blog, aquí, pero hace ya tanto tiempo que podemos hacer un repaso de los que se han puesto en los últimos años y así recordarlos.

Este es el mayo de este año, maya más bien, vestida de enfermera y colocada en el palo de la luz que está junto a la casa de los curas, frente al Ayuntamiento. Fotografía de Tania Pérez, una de las chavalas que colaboran cada año en colocar el mayo.



El año pasado la pareja de mayos llegó en coche y se instaló en la plaza de la Audiencia. Reportaje fotográfico de Ana Belén Pérez Otero.




En el 2015 se colocaron tres mayos repartidos por las calles: el farmaceútico junto a su farmacia, esa en la que se hizo una jugarreta ilegal y se la cargaron y ahora la tenemos cerrada; un  cazador en el poste de la luz frente al Ayuntamiento y un pescador en la calle Carracedo, a la entrada del pueblo. Los tres los recogió el profesor Mencía en su blog Patrimonio Popular.




Un año antes, en el 2014, se colocó un mayo en el pilo de la Iglesia, y allí lo encontró el redactor de La Opinión de Zamora cuando vino a retratarlo, pillando a Matías en el camino.


El mayo de 2013 tenía una leyenda que seguro que hoy también está vigente: No hay pan para tanto chorizo. El mayo estaba en una farola de la calle Carracedo. Fotos de La Opinión y de Andrés Martínez.



Y terminamos el repaso hacia atrás en 2012 y una moza-mayo que se colocó en el muro de la casa de Elisa y Cecilio, en la plazuela frente a la Iglesia. Foto de Marti Tostón Cano.

Gracias a todos a los que han hecho las fotografías. A unos se las he pedido, a otros se las he cogido del facebook o del periódico. 

25 de abril de 2017

El pueblo de Grijalba (2)

En Grijalba encontré una buena colección de las aldabas que tanto me gustan. Y puertas y ventanas y balcones,  de viejas casas de barro con gran encanto.


Aquí encontré el rastro de una puerta y en el travesaño superior, una incrustación de madera con una pequeña cruz tallada. Abajo la vemos más de cerca.


Unos perritos tallados en los cuarterones de abajo. Curioso.
















Espejuelo obra de Cristino Casas Alonso, como el que está en la casa de Jose Manuel en Ayoó.






24 de abril de 2017

El pueblo de Grijalba (1)

En Septiembre empezaba en el blog un repaso por templos de los pueblos de los alrededores, lo que he llamado "12 meses, 12 iglesias". La primera parada era el pueblo de Grijalba, una pequeña localidad en la que apenas quedan 40 vecinos y que pertenece al Ayuntamiento de Granucillo. Ir a ver la iglesia ha sido la excusa perfecta para dar una vuelta por este y otros pueblos a los que solo conocía de nombre. Estas son alguna de las imágenes del lugar, sus casas, paisajes, detalles...