9 de diciembre de 2012

Fotos de Ayoó: Rozío Martínez

Paseando por internet se lleva una a veces sorpresas, en este caso con forma de foto. Encontré varias instantáneas de Ayoó, unas preciosas fotografías de detalles del pueblo... me puse en contacto con su autora y ¡tate! no solo había estado en el pueblo, si no que su padre es de allí y hasta es prima mía!!! Ella se llama Rocío Martínez, es hija de Santiago Martínez, hijo de Manolo Martínez y de Irene Martínez, mi abuela materna. Estudió fotografía y aunque no se dedica profesionalmente, la mano se nota y bien. Las fotos las encontré aquí, en su colección de Flickr: http://www.flickr.com/photos/23007754@N06/ y este su blog, donde se expresa Rozío (con Z cuando son sus fotos): http://roziomartinez.blogspot.com.es/



 

Estas otras no están tomadas en el pueblo si no en Santa Colomba de las Vegas... pero podría ser Ayoó sin ningún problema, verdad?


4 de diciembre de 2012

Visita al Museo de Castrocalbón (y 4)

Con este artículo de hoy, termino mi amplio repaso por el Museo de Castrocalbón. Subimos esta vez a la planta de arriba y os muestro alguna de las cosas que más llamaron mi atención -y fueron muchas-:



En estas vitrinas hay objetos de lo más curiosos: la radio, cámas de fotos antiguas, rollos de película, caja de caudales, tijeras de podar, carrancas...
Y en esta otra, cepos, carracas, castañuelas, una bomba de bici, un cencerro y el cinturón de un guarda de campo.

 

 
 
Antigua caja fuerte del Ayuntamiento al estilo de las que se usaban en Roma: tenía tres candados y tres personalidades de la ciudad eran las que tenían cada una su llave. Esta es la explicación de esta peculiar caja de caudales: Un objeto singular es el arca que servía para custodiar los documentos y bienes de la Jurisdicción de Castrocalbón (...) y que se conoce como el arca de los tres claveros. Este nombre deriva de que la importancia de lo que en ella se guardaba imponía un curioso métodos para que se pudiera abrir solo en el caso de acuerdo pleno de sus custodios pués consta de tres cerraduras, cuyas llaves eran guardadas por tres personas diferentes: el Corregidor, el Alcalde Mayor y el Secretario del Ayuntamiento.
 
 
Aquí hay otros objetos que han tenido mucho trajín en años pasados: el bombo para realizar el sorteo de quintos para el servicio militar y un cepo para los detenidos que se encontró en el calabozo del antiguo Ayuntamiento.
 

 
 
La burocracia siempre ha formado parte de nuestras vidas, muy a nuestro pesar, y no hay más que ver la representación de un antiguo despacho para ver cuántas horas perdemos entre papeles:
 

 


 

Este es un curioso artefacto, es una máquina de escribir sin teclado. La Mignon, nombre francés para un artilugio fabricado por la alemana AEG en los primeros años del siglo XX. Así la presentaban en una exposición del Museo de la Técnica de L'Ampordá (Girona): la Mignon se concibió como un aparato para uso doméstico, con un precio muy ajustado, una mecánica fácil de producir y que necesitaba pocas reparaciones, y unas limitaciones de velocidad que eran compensadas por su capacidad de cambiar los tipos. Su público potencial -particulares y profesionaels liberales- no necesitaba una máquina que maximizara la velocidad, como era el caso de las oficinas, y al mismo tiempor podía valorar otros aspectos como la capacidad de incluir en un mismo documento texto en cursiva, en diferentes tamaños o múltiples fuentes.
La Mignon es también el orígen del coleccionismo de máquinas de escribir. Su particular diseño junto con su aire pintoresco despertó el interés de los primeros coleccionistas de este aparato una vez dejó de ser un objeto funcional


Este no es un recuerdo de tiempos pasados de Castro, se la legó al Museo un vecino y les pareció tan curiosa que le hicieron un hueco en la exposición.


Y recuerdo que tampoco hay que perderse la recreación de una clase de colegio de tiempos pasados, que ya os presenté en el post de la
escuela de antaño.

2 de diciembre de 2012

Visita al Museo de Castrocalbón (3)

Las labores del campo también están ampliamente recogidas en el Museo de Castrocalbón, como explican en su página web:

La producción del lino fue una ocupación habitual en la provincia de león que en el siglo XVIII era la segunda con mayor producción de España.

Y así, en este rincón que se observa en la fotografía, se ven numerosos aperos que se usaban para cultivar y extraer las fibras del lino, proceso que ya contamos en este blog porque también el cultivo de esta planta fue clave en la economía de Ayoó (Cultivo).
En la pared, también vemos instrumentos de otras labores, como hoces de siega, dediles, cerandas o tornaderas.


 

La rueca.

 
Devanadora para el lino.

 
Auténtica planta de lino.

 
Si no me equivoco, esta es una fitera.




Otro apartado al que se le ha dado gran importancia es el de la cestería, con una profusa explicación a través de paneles y con diferentes tipos de cestas, gronas o talegones. Las gronas, en labor de cestería hecha con paja de cereal y mimbre, las fardelas y talegas, barriles o pajizos.
Todo lo explicado en el propio Museo se puede consultar en este apartado de su página web, cestería.



Más aperos de labranza encontramos en el patio del Museo, la mayoría a la espera de un arreglo y de encontrar su ubicación:


Trillo.

Tornaderas y viendas.

Segadora.



Una especie de clasificadora.


La limpiadora.

30 de noviembre de 2012

Visita al Museo de Castrocalbón (2)

La planta baja del Museo de Castrocalbón se centra en las piezas etnográficas, un regreso al pasado no tan lejano de nuestros padres y abuelos. Estas son algunas de las cosas que allí pude ver:

El dormitorio, con su cama de hierro y latón, su -imagino- colchón de lana, y las mantas y colchas que salían en muchos casos de las manos de la mujer de la casa.


 
La mesita, que solía ser de castaño o roble, con la portezuela para meter el orinal. Encima, un vaso de porcelana y un reloj de esos de tic tac machacante (en mi casa aún usan uno similar) y la cachava. En la estampita de los santos, una vela tradicional. El conjunto podría ser el de mis abuelos perfectamente.

Encima de la cama, un cuadro de temática religiosa, en este caso, una Inmaculada.
 
 
 
Y en una esquina, el equipo de aseo, a falta de baño bien esta una buena palangana.

Por cierto, qué duda con la palabra. En casa siempre se ha dicho "palangana" y en los libros siempre he leído "palancana". Pués bien, la Real Academia de la Lengua, ha hablado. Tanto una como otra remiten a una tercera palabra: jofaina, vasija en forma de taza, de gran diámetro y poca profundidad, que sirve principalmente para lavarse la cara y las manos. Así que bien dicho está con "g" o con "c".








La cocina.

En la imagen general vemos el gran escañil, delante una mesa tocinera, a un lado la vasera con cántaros y todo tipo de objetos reconocibles: la plancha de brasas sobre la chimenea, en la pared, una vasija para el vino de las que se impermeabilizaban con pez, barrila, fuentes de porcelana, saleros de madera, una garrafa, la cazuela de Pereruela, el molinillo... Encima, una colección de candiles y asomando apenas, una romana.
  
 
 

Expositor en detalle.

Colección de faroles y candiles.
 
Reproducción de una chimenea de lumbre, con su caldero, sus estrébedes, el fuelle, el pote y hasta la boca del horno.
Delante, una masera donde reposaba la masa del pan una vez trabajada, una ceranda y delante, en la foto que hay más abajo, una máquina de madera de, creo, hacer pasta o al menos, para meter masa y aplanarla.



En una vitrina encontramos viejo calzado, un cubrepiernas que llamaban leguis, unas alpargatas hechas con neumático y unos chanclos, botas con herradura (ves post Calzados de antaño).


Colección de llavones, candados, cerraduras y aldaba.
 

28 de noviembre de 2012

Visita al Museo de Castrocalbón (1)

Este año por fin pude ir a visitar el Museo de Castrocalbón, el MAEC, rimbombante nombre oficial que responde a Museo Arqueológico y Etnográfico de Castrocalbón.



Había conocido su existencia buscando un día fotos antiguas para mi blog y me sorprendió toda la información que tenían en internet y la cantidad y variedad de piezas que exponían. Hasta que este verano pude por fin verlo con mis propios ojos. Después de una tarde piscina, nos acercamos allí y me encontré con un precioso pequeño museo, muy bien montado, muy cercano y donde nos dijeron al entrar: "preguntad todo lo que querais y se puede tocar todo lo que no esté en vitrinas o ponga expresamente que no se toque, claro". Y allí nos metimos...

Hay un poco de todo, una parte baja con cosas que todos hemos visto en las casas de nuestros abuelos, una habitación, una cocina, cestos, vestimenta, instrumentos para el cultivo y tratamiento del lino... Esta es la parte etnográfica.

Reproducción de una cocina tradiconal, presidida por su escañil.

Aquí la sección de aperos de trabajo del lino, con la rueca en primer término.

En el piso de arriba hay más piezas de la historia de Castrocalbón, desde el cinto del guarda de campo a un cepo que encontraron en el antiguo calabozo, aunque la joya de la corona es la recreación de una clase antigua, algunas de cuyas imágenes ya os puse en el post de la Escuela, aquí.

Reproducción de una escuela de antaño.

Diversos objetos, desde una radio antigua a unas carrancas, se exponen en las vitrinas del piso de arriba.
También hay piezas de la historia pasada del pueblo, la parte dedicada a la Arqueología.
 

Losetas, ídolos, columnas y otras piezas del pasado arqueológico de la zona.


Sables y espadas.
 
Y aún, en el patio, pudimos ver un montón de aperos que están en proceso de arreglo y esperando un sitio para ser expuestos, aunque allí ya se pueden ver.

Una parte de los aperos que hay en el patio. Esto era una especie de cribadora.
 
En definitiva, un lugar muy recomendable para todos los que amamos estos "trastos", para enseñar a nuestros hijos como era la vida de nuestros padres y abuelos y para echar un vistazo al futuro sin perder la pista del pasado.

En próximos post os pondré algunos de estos objetos con más detalle.


El Museo está situado en la calle de Las Escuelas, al comienzo del pueblo viniendo desde Ayoó, en un edificio construido en 2004.

Ahí, donde señala la A de Google Maps, está el Museo.

Por lo que leo, una buena parte de sus fondos procede de la labor realizada por un maestro de la localidad, Don Maximino Descosido Fuertes, que lideró los llamados "Grupos de Misión Rescate". Estos eran grupos de escolares que se dedicaron a estudiar y rescatar piezas arqueológicas en el pueblo, en una iniciativa puesta en marcha por un programa de Televisión Española llamado así, Misión Rescate (Frente a esta situación de dejadez en los años 70 RTVE española impulsó una iniciativa a través de un programa televisivo llamado “Misión Rescate”. El objetivo era la recuperación del patrimonio arqueológico a través de grupos de acción local. Para ello se promovía, a través de la escuela primaria y de los institutos de segunda enseñanza, la creación de grupos de alumnos que trabajaban en arqueología bajo la tutela de un profesor. Blog Patrimonio de Montefrío). El caso es que así se inició un movimiento que no ha parado hasta hoy, cuando ya fallecido Don Maximino, el relevo lo han tomado un grupo de voluntarios que cuidan y miman el Museo y el propio Ayuntamiento.

El precio de la entrada es de 1 euro, abren los sábados por la tarde, pero creo que en período de vacaciones abren más días (yo fui entre semana). Hay un teléfono para concertar cita o que te digan cuando hay alguien allí.

El Museo tiene una web bastante completa, esta: http://www.museodecastrocalbon.es/index.html
y un blog: http://www.museodecastrocalbon.info/